01/11/2024
Virgen del valle
La Virgen del Valle fue hallada en la localidad de choya entre 1618-1620 por un sirviente indio de Manuel Salazar, quien fue Administrador Del Valle de Catamarca.
La cadena del Milagro
Se remonta a 1620, en Perú. Un caballero muy rico, cursaba una enfermedad que los médicos de la época no podían curar, y partió a la provincia en busca de un milagro.
Fue transportado por sus servidores y pidió ser llevado al Santuario de la imagen de la Virgen. Rogó por su salud, ya que los dolores eran insoportables, y en forma de agradecimiento dejó una cadena de oro de 18 quilates, teniendo incrustadas nueve esmeraldas.
El hombre una vez curado, volvió sano y al pasar por Santiago del Estero se encontró con un conocido, quien quedó sorprendido por verlo libre de sus dolencias. El caballero cuenta lo sucedido y agrega que tuvo que dejarle en forma de pago una hermosa cadena de oro a la Virgen del Valle.
Al día siguiente, el hombre peruano, se despierta con dolores más intensos que antes. Sus criados, lo auxiliaron, y encontraron debajo de su almohada la cadena que había dejado días atrás. Fue una prueba que la Virgen le puso al hombre para probar su fe, y al mismo tiempo, dejando una enseñanza; que ella no vende sus gracias.
El hombre peruano, lleno de arrepentimiento por lo que había dicho, regresó de inmediato al Valle de Catamarca, donde nuevamente puso la joya a los pies de la Santísima; Ella por segunda vez, lo curó y la cadena quedó para siempre con la virgen morena. Actualmente, la cadena del milagro, se encuentra exhibida en el Museo de la Virgen del Valle.
El Jarro de la Virgen
Existe en el Santuario de Catamarca un jarro de plata, sin asas y con algunas molduras en sus bordes.
En los límites de Córdoba y La Rioja, vivía un campesino que enfermó de gravedad. Sentía que cada vez empeoraba y pidió a la Virgen del Valle que lo ayude con la promesa que la visitara en su Santuario.
Una vez terminada su oración, la fiebre que tenía desapareció y sintió un alivio inmediato, se sentía sano. Una vez recuperado, se dispuso a emprender viaje a Catamarca para cumplir su promesa.
Por otro lado, en la Iglesia Matriz de Catamarca, desapareció el Jarro de Plata de la Virgen del Valle. Investigaron, buscaron el jarro, pero nunca encontraron al culpable del robo. Días posteriores a la desaparición del objeto, se presentó el campesino frente al cura del lugar.
Luego de contarle el motivo de su visita, para cumplir con la promesa a la Virgen del Valle; contó que una vez que salió de su hogar, en las salinas no tenían agua para beber, tanto él ni su mula. Y pidiendo una vez más a la Virgen que no lo abandonara, encontró un jarro de plata del que bebieron él y el animal, sin que se agote el contenido.
El jarro lo guardó en sus alforjas; se lo presentó al Cura y éste, reconoció la prenda que se perdió de la sacristía.
“El Jarro de la Virgen del Valle” es uno de los objetos más preciados y admirados de los milagros de la Santísima.