22/01/2018
“Soñar no cuesta nada”…
¿Cuántos crecimos escuchando esa frase?
¿Qué tan “cierta” o “útil” es realmente?
A lo largo de mi vida escuché esa frase infinidad de veces… en el colegio, en viajes, en televisión, en películas, en radio… la leí en revistas, libros y, en general, es una creencia que está bastante arraigada en nuestra cultura.
Pero, ¿qué tan beneficiosa puede llegar a ser esta frase? ¿Qué tanto bien o mal nos puede hacer el tener esta creencia?
Me detuve un rato a pensar en esta frase específicamente… Si la miramos sola, fijándonos únicamente en ella, sin ningún tipo de conexión con nada más, podría ser una frase positiva… nos está invitando a que soñemos, a que le demos libertad a nuestra mente de crear cosas y de creer que sí es posible….
Y entonces, ¿por qué no suceden las cosas que soñamos?
¿Por qué, sin importar qué tanto soñemos o visualicemos, nos cuesta tanto conseguir eso que queremos?
Ahí es donde viene el “truco”… y quiero compartirlo hoy contigo.
El truco es muy simple, pero a la vez es bastante poderoso (debido a las implicaciones que tiene para nuestra vida)…
… y ese truco es entender una característica fundamental de tu mente en el proceso de creación de tu realidad.
Cada vez que “creas” algo en tu mente, también se crea su “opuesto” (seas o no consciente de eso). Me explico:
Cuando decimos “soñar no cuesta nada”, estamos diciéndonos subconscientemente que soñar es fácil, pero que lo realmente complicado, lo que sí nos cuesta es la acción… lo difícil no es soñar, lo difícil es hacer.
Entonces, si creemos que “soñar no cuesta nada”, sin darnos cuenta nos estamos diciendo que lo que sí nos va a costar es hacer algo para volver esos sueños realidad.
Al final de cada año nos detenemos a pensar qué queremos para el próximo año… y soñamos… pero, son muy pocas las personas que realmente logran alcanzar esos sueños.
Ya casi se acaba el primer mes de 2018… ¿cómo vas con tus planes? ¿has avanzado algo o sigues en modo “vacaciones”?
Por lo general la gente renuncia a sus propósitos durante las primeras semanas del año, principalmente porque les cuesta un montón ejecutarlos. No se sienten motivados, vuelven rápidamente a sus “rutinas” y esa vocecita que les recuerda todos sus miedos vuelve y hace de las suyas…
Sé lo que es pasar por ahí. También lo viví.
Y también sé cómo salir de eso.
Y ¿sabes algo?, es fácil… siempre y cuando tengas las herramientas correctas.
Basado en mi experiencia, para hacer de este “el mejor año de tu vida”, debes enfocarte en 3 grandes elementos:
- Evaluar con claridad tu vida y mirar qué cosas de tu pasado te están condicionando e impidiendo que alcances eso que quieres…
- Construir una visión futura integral, que te inspire y que se conecte con quien eres realmente…
- Saber cómo organizar tu plan de acción para que siempre estés con la motivación que necesitas… y qué hacer en caso que sientas que vas a desfallecer o a renunciar a tus propósitos…
En este momento tienes dos opciones: puedes elegir no hacer nada y seguir tu vida en “automático”, simplemente soñando con un mañana diferente…
O puedes decidir hacer algo al respecto. Sí, se vale soñar, pero vale más “hacer”. La famosa “ley de la atracción” no sirve de nada si no le metes un poco de “acción” a la ecuación.
Después de muchos años de prueba y error, de ensayar diferentes métodos y de invertir horas y dinero en buscar la mejor manera de alcanzar mis sueños, diseñé un método con los 3 elementos que te acabo de mencionar.
Si quieres conocerlo y usarlo para construir el mejor año de tu vida, simplemente sigue el enlace que aparece a continuación.
Es tu momento. No pospongas más la vida que quieres.
Haz del 2018 el mejor año de tu vida.
https://www.diegomartinez.co/construyetu2018