06/06/2026
Y la vida es eso, donde el recuerdo no te debe agobiar, te debe inspirar. Deje marcada en mi mente una frase: Se gana o se aprende.
Yo aprendí, y gané.
De Luisito a Luis León. Hoy podrán juzgar mi trayectoria sin bases, pero jamás podrás juzgar mi vida. Solo ves a alguien en una foto o en un video, y te puedes crear una percepción hasta errada, porque somos humanos y podemos sesgar nuestro criterio sobre algo o alguien. Pero, jamás podrás juzgar los motivos del porqué hoy soy quien soy, porque no conoces mi historia.
Algunas personas conocen algo o poco de mi historia, solo lo que yo me he permitido comunicar, hay otras que se irán conmigo cuando deje este mundo, porque aún duelen. Muchos me perciben como alguien muy duro, pero, es parte de mi protección, ese traje que siempre esta alerta a que nadie le haga daño, porque siento que le hacen daño a Luisito, y principalmente a Luis León, a ese ser del día de hoy, que tanto le costó reconstruirse.
Fueron muchas terapias, por eso, creo y confío en la psicología, porque me ayudó a sanar, a avanzar, a perdonar.
Durante meses, en las terapias de 45 minutos, creo que la mitad del tiempo las gastaba llorando, era liberador. Muchas emociones retenidas. Creo que mi psicóloga para ese momento, si estuviese viva, dijera: “Hicimos un gran trabajo” “Lo logramos Luis”