17/06/2021
Reglas de Oro en el Trabajo
Los negocios están hechos de victorias ambiguas y derrotas dudosas. Tómalas siempre como victorias.
Procura recordar lo que hagas, no faltará quien te pida cuentas.
No le lleves a tu jefe un problema si no se te ha ocurrido alguna solución. Ten presente que te pagan por pensar no por quejarte.
Las jornadas largas de trabajo exhausto no significan nada. Los resultados son los que cuentan.
Anota tus ideas en algún lado, porque “las ideas son como bolígrafos o plumas finas, se pierden muy fácilmente”.
Llega al trabajo media hora antes que tu jefe.
En la sala de reuniones, siéntate a la mesa, no junto a la pared.
En la medida de lo posible no trabajes en los fines de semana, Si es necesario, trabaja al 200% de lunes a viernes.
No faltes al trabajo por enfermedad, a menos que sea cierto.
Da por un hecho que en el trabajo nadie guarda secretos.
Identifica las circunstancias en que te desempeñas mejor: durante la mañana, durante la noche, con presión, sin presión… basándote en ello, planea tus actividades y establece prioridades.
Trata a todo el personal de tu empresa con Respeto, lo mismo da que sea el empleado de la limpieza que el director general. Por nada del mundo te des aires de superioridad.
Cuando tengas ganas de emprender tu propio negocio, conversa con alguien quien ya lo haya hecho. Quizás cambies de parecer.
Jamás te pongas nervioso delante de un usuario o de tu jefe. Tranquilízate, respira profundamente y preguntare. ¿ Que trascendencia tendrá ese momento de nerviosismo en la historia de la humanidad ?
Reconocer los logros de los demás reditúa doblemente.
Es absurdo plantear tu futuro profesional. Las oportunidades más valiosas suelen surgir de improviso.
Dedícate a hacer lo que seguirás recordando dentro de 10 años.
El tamaño de tu oficina importa menos que el tamaño de tu sueldo.
Aprende a reconocer un trabajo terminado, y no entregues el tuyo hasta que lo esté.
Quien se pasa todo el día trabajando no es un trabajador: Es un aburrido.
Recuerda siempre que la seguridad en el trabajo no existe, así te cuidaras el doble.
Nunca aceptes una designación de trabajo, si no tienes la experiencia para desarrollarlo. No puedes fiscalizar algo si no pasaste por ese trabajo.
Ten siempre una respuesta a la pregunta de: ¿Qué haría si perdiese mi empleo hoy?
Nunca te adjudiques trabajos que fueron hechos por tus compañeros.
No trates a tus inmediatos con aire de grandeza y superioridad, no te olvides que mañana puedes depender de ellos.
Algunos días estarás de suerte y todo te saldrá bien, sácale el máximo partido a esas ocasiones y cuando ocurra lo contrario, mantén la calma y espera a que pase el temporal.
Durante las horas de trabajo trata de conversar menos con personal en sus sitios de trabajo.
Jamás digas: “ Ese trabajo no me Corresponde “.
Identifica las habilidades y los conocimientos que te distinguen. Echa mano de ellos siempre que se te ofrezca.
Recuerda que mucha información a la que tienes acceso por razón del cargo que desempeñas, no puedes estarla utilizando por ahí en tu propio provecho.
Cómo se ve de feo encontrar personas comiendo en el escritorio donde trabajan.
Siempre que cites a una reunión no olvides indicar el objeto, la hora de iniciación y el tiempo de duración de la reunión. Esto ayudará a mayor efectividad.
En la toma de decisiones, si eres más reflexivo, tendrás que retractarte menos.
No conviertas tu ambiente de trabajo en un in****no por los chismes o rumores. Deséchalos.
El servilismo en el trabajo es grotesco. Una actitud digna de servicio es propio de hombres y mujeres bien formados.
Agradece siempre las atenciones que recibas en las empresas de servicio.
Si la obra de tu antecesor no te satisface, supérala, corrígela, reoriéntala, pero nunca denigres.
Ten la seguridad de que tus faltas a la ética, más temprano que tarde, las pagas.
Tu buena presentación personal te genera respeto, estima y admiración.
Cuando tengas que hacer la evaluación de desempeño de tus colaboradores, prepáralas con interés, anota sus fortalezas y debilidades y preséntaselas como oportunidades de mejoramiento.
Cuando estés pleno de dudas, cuando tu tarea esté llena de dificultades, en esos momentos tus decisiones tienen que ser más reflexionadas.
Cuando tengas una discusión en tu trabajo, precávete de las palabras hirientes, irónicas o soeces. Después de dichas, es difícil restablecer un clima de armonía.
Las órdenes dadas con amabilidad, claridad y firmeza, tienen que ser mejor acogidas que aquellas que son dadas con rudeza y descortesía.
Tus comportamientos no éticos de hoy, serán un gran lastre en tu futuro.
Siempre se Leal a tu Empresa, a tu Carrera, y a ti Mismo.