30/10/2024
"Recuerda a este corredor keniano Abel Mutai que estaba a solo unos metros de la línea de meta, pero se confundió con la señalización y se detuvo, pensando que había completado la carrera. Un corredor español, Ivan Fernández, estaba justo detrás de él y, al darse cuenta de lo que estaba sucediendo, comenzó a gritarle al keniano que siguiera corriendo. Mutai no sabía español y no lo entendía. Dándose cuenta de lo que estaba sucesando, Fernández empujó a Mutai a la victoria.
Un periodista le preguntó a Iván: "¿Por qué hiciste eso?" Ivan respondió: "Mi sueño es que algún día podamos tener una especie de vida comunitaria en la que nos empujemos y nos ayudemos mutuamente a ganar".
El periodista insistió: "¿Pero por qué dejaste que el keniano ganara?" Ivan respondió: "No le dejé ganar, iba a ganar. La carrera era suya". El periodista insistió de nuevo: "¡Pero podrías haber ganado!" Iván lo miró y respondió: "¿Pero cuál sería el mérito de mi victoria? ¿Cuál sería el honor en esa medalla? ¿Qué pensaría mi madre de eso?"
Los valores se transmiten de generación en generación. ¿Qué valores estamos enseñando a nuestros hijos? No enseñemos a nuestros hijos las formas y medios equivocados para ganar. En cambio, transmitamos la belleza y la humanidad de una mano amiga. ¡Porque la honestidad y la ética están ganando!”
Crédito: Simon Bartholome