11/02/2026
Reflexiones en el marco del Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia: seguimos adelante recalcando la urgencia de acercar a más mujeres y niñas a la ciencia:
En el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia, desde el Instituto de Investigación AfroLeaders en Tecnología, Inteligencia Artificial y Equidad Racial proponemos mirar el tema con rigor, no solo conmemorarlo.
Si año tras año seguimos recordando esta fecha, es porque el ecosistema científico todavía no refleja de manera equilibrada la diversidad del talento existente. La discusión no gira en torno a capacidades individuales; gira en torno a cómo funcionan las reglas del sistema.
A escala global, las mujeres representan menos de un tercio del personal investigador. En campos vinculados a tecnología e ingeniería, la proporción es incluso menor. Aunque en la educación superior su presencia suele acercarse a la mitad del estudiantado, la participación disminuye conforme avanzan las etapas de especialización, liderazgo y toma de decisiones.
Las brechas también se observan en el acceso a financiamiento competitivo, en la dirección de proyectos estratégicos y en la integración a academias científicas. Además, las dinámicas de corresponsabilidad y cuidado continúan afectando de manera desigual las trayectorias profesionales.
Nada de esto es fortuito. Responde a mecanismos de evaluación, culturas organizacionales y modelos de promoción que, muchas veces sin intención explícita, reproducen sesgos acumulados.
Desde nuestra perspectiva institucional, el reto no es únicamente “inspirar” vocaciones, sino revisar cómo se asignan recursos, cómo se definen los criterios de excelencia y cómo se diseñan los entornos laborales en ciencia y tecnología. La igualdad sustantiva requiere ajustes estructurales, datos abiertos y métricas que permitan medir avances reales.
Al observar el ecosistema con mayor detalle, el patrón se vuelve evidente:
1. Aunque las mujeres suelen representar entre el 45 % y el 55 % del estudiantado universitario, su participación disminuye progresivamente en los niveles postdoctorales y en posiciones senior.
2. A nivel global, menos de una tercera parte del personal investigador está compuesto por mujeres.
3. En disciplinas como ingeniería y tecnología, la proporción femenina frecuentemente cae por debajo del 25 %.
4. La presencia de mujeres en academias científicas nacionales sigue siendo minoritaria, con porcentajes que rondan cifras de dos dígitos bajos en muchos países.
5. Persisten diferencias en el acceso a financiamiento competitivo y en la dirección de proyectos estratégicos.
6. Las trayectorias profesionales de las investigadoras continúan viéndose afectadas de manera desproporcionada por las dinámicas de cuidado y maternidad.
La innovación no puede prosperar si opera con filtros que excluyen parte del talento disponible. Fortalecer la participación de mujeres en ciencia no es un acto simbólico; es una decisión estratégica para mejorar la calidad, la ética y la sostenibilidad del desarrollo tecnológico.