25/09/2026
De Sihuas a la resistencia: Mi historia de esfuerzo, justicia y amor
Todo comenzó cuando me convertí en madre. La necesidad de sacar adelante a mi hija me llevó a tocar puertas con mi currículum en mano, ya con mis estudios de maestría en Tecnologías de la Información de la Universidad Nacional del Santa.
Muchas puertas se cerraron, pero una posibilidad se abrió: trabajar en el Hospital Eleazar Guzmán Barrón. En mi etapa universitaria, algunos compañeros ya habían hecho sus prácticas profesionales. Yo había migrado desde mi tierra natal, la provincia de Sihuas, en el mismo departamento de Áncash, buscando mejores posibilidades de estudio. Entre el 2000 y 2005 culminé mis estudios secundarios con honores y sacrificio. Eso me permitió acceder a una beca que cubría la mitad de mi carrera de Ingeniería de Sistemas en la Universidad César Vallejo. No fue fácil mantener el promedio para conservar el pago mensual.
En 2012 tuve dificultades con un curso de electrónica, y falleció mi abuela, una parte significativa de mi vida. Viajé para despedirme físicamente, pero no me arrepiento, porque era la persona que amaba y llevaba sus genes dentro de mí. Perdí la beca. Me tomó un año recuperarla, pero no importó, aunque tuve que sacrificarme para continuar los estudios de pregrado. Comenzamos tres aulas con 30 alumnos de Ingeniería de Sistemas, y solo culminamos 13 estudiantes de mi promoción. Imagino que muchos dejaron el camino. Lo mismo sucede en los estudios de posgrado: comenzamos 30 personas, ingenieros de la UNS y de otras universidades, pero culminamos apenas 5 con maestría. No es fácil. Continuar estudios superiores implica enfrentar cambios económicos, personales y situaciones adversas. A pesar de ello, continué mi camino también en un doctorado en Educación, hasta que no aceptaron mi proyecto de investigación para un modelo en IA en educación temprana o infantil, una inspiración gracias a mi hija, a ser madre y a la nueva corriente de inteligencia artificial.
En 2017 tuve un logro significativo: ser tercio superior de la carrera de Ingeniería de Sistemas. Al tener bajos recursos, pude acceder con evaluaciones a una beca de inglés profesional, una experiencia maravillosa y humana financiada por PRONABEC en el instituto ICPNA. En resumen: el amor a la investigación, a la educación, y también ganarme la vida honradamente, aplicando las reglas básicas de nuestros ancestros: NO ROBAR, NO MENTIR, NO SER OCIOSO. Gracias a estos valores soy lo que soy. Si he tenido errores, también he aprendido de ellos.
En una oportunidad, buscando el porqué fui despedida a pesar de haber trabajado dignamente, desde que ingresé aprendí mucho de las personas que encontraba en el área de la Unidad de Seguros, no tarificarios, con personas que trabajan con la UDR Santa (Entidad Reguladora de Seguro Social en los hospitales). No dejaré de agradecer al entonces Administrador, el Lic. Adm. Rafael Richard Rosales Alayo, Supervisor Financiero de la UDR Santa, por las invitaciones, por las observaciones a mi trabajo que me enseñaron, y por su calidad de ser humano.
Agradezco también a la Lic. Cielo Sandoval, quien fue mi jefa en el Departamento de Enfermería del Hospital EGB en 2023, y a todo el personal: jefes, personal de salud, enfermeras, técnicas y personal administrativo, que me enseñaron con su forma de ser humano. Guardo una amistad maravillosa con la Señora Vina. Muchos me decían: "Yinita, tiene un sueldo que compensa para tus estudios de posgrado". Solo miraba triste un sistema laboral peruano que es tan complejo para conseguir trabajo.
Antes había adquirido, por medio del Ministerio de Trabajo, un puesto como docente de computación para una empresa privada, donde enseñé diferentes profesiones y descubrí mi vocación de enseñanza. Pero perdí mi trabajo por la pandemia y por una decisión personal: ser madre por primera vez. Aun así, no impedí seguir estudiando. Por medio del Ministerio de Trabajo adquirí una beca de estudios por Cisco. Tuve que justificar con un documento de clínica la llegada de mi pequeña y perder un día de clase que había pagado. Nunca dejé de estudiar e investigar.
Gracias al ingeniero Luis Herrera logré publicar mi artículo científico en una revista nacional educativa. Gracias a ello, se contactaron editoriales extranjeras, respetaron mi autoría y vendieron mis libros en diferentes plataformas. Eso motivó también que mi trabajo de investigación de doctorado lo convirtiera en un nuevo libro, pero esta vez gracias a mi hija, porque ser madre me llevó a nuestros descubrimientos de aprendizaje y de educación infantil.
No se concretó mi doctorado en la UNS, pero apuesto a una beca extranjera y a mi función, inspirada en mi abuela. Pero también descubrí que más títulos no son lo importante: lo importante es ser humanos de bien en toda acción que hagamos.
Por ello, gracias al despido arbitrario que tuve en el hospital regional, a pesar de no tener ninguna razón para el despido según yo, y luego ser denunciada penalmente, me llevó a vivir una nueva etapa difícil: enfrentarme a grupos de poder político y económico. Donde solo mis redes sociales son mi testimonio de cada etapa: despido, denuncia penal, buscar mi defensa. Ese abogado que me llegó a amenazar, hasta querer quitarme mi único medio de defensa. Buscar diferentes entidades pidiendo ayuda. Aprendí este camino judicial tan complejo, tan difícil. Nunca tuve problemas judiciales en mi vida, nunca fui denunciada penalmente, nunca recibí carta notarial. Todo eso puso en peligro mi vida y la de mi hija.
Sí escuché injusticias, pero no pensé vivirlas en carne propia. Puedo entender el desgaste emocional, económico y familiar, donde se preocupan las personas que estiman y conocen, y te dicen: "Ya déjalo, no sigas". Frente a noticias abundantes de inseguridad peruana, donde comunicadores sociales son asesinados por hablar o decir de policías y jueces, un sistema judicial que falla, donde el crimen abunda, simplemente por no callar o enfrentarse a grupos de poder económico y político.
Las noticias nacionales sobre inseguridad ciudadana son alarmantes. Según la Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP), el 2025 fue el año más letal para el periodismo en Perú, con 458 ataques y cuatro asesinatos de comunicadores. Casos como el de Susy Aponte Polo, la periodista y candidata al Gobierno Regional de Áncash asesinada a balazos en Caraz tras denunciar amenazas de muerte, o el de Fernando Núñez, asesinado por sicarios en La Libertad, evidencian la escalada de violencia contra quienes ejercen el derecho a informar. Solo en 2025 se reportaron 127 amenazas u hostigamientos y 46 casos de intimidación judicial.
Buscando preguntas y respuestas, hoy quiero agradecer al Mg. Carlos Guillermo Moreno Renteria, del Ministerio Público de la Segunda Fiscalía Corporativa de Nuevo Chimbote, Distrito Fiscal Santa. Al principio, antes de declarar, me dijo que el señor denunciante, usando su escudo sindical, denunciaba por puras a personas que trabajan en el hospital, y que las consecuencias son los pacientes. No solo existe el rumor social de que el cambio de director de hospital o la nueva gestión regional despide injustamente a trabajadores para ingresar nuevo personal.
Dicho esto, el fiscal, en el análisis de la denuncia por nombramiento y aceptación ilegal de un cargo público, realizada por el señor Elías Guarniz Vásquez el 23 de noviembre de 2022, donde se me acusa de aceptar un cargo sin cumplir los requisitos mínimos, menciona para mi caso: "no subsumirse a tipo penal, se determina no existencia de delito denunciado". Agradezco por esa determinación: no declaró no procedente formalizar ni continuar con la investigación preparatoria.
Luego fui despedida arbitrariamente el 17 de abril de 2023, entendiendo una adenda hasta diciembre de 2023, pero fue apelada el 16 de julio de 2024 por Rubén Arístides Palomino Tenorio, director del Hospital EGB de entonces. Por segunda vez se me acusa de aceptar un cargo sin cumplir los requisitos mínimos. En esa ocasión, el Fiscal Romel Napoleón Paz Sánchez, Fiscal Superior de la Segunda Fiscalía Superior del Santa, analiza que aunque mi experiencia y perfil no coincidían con los requisitos del Manual de Cargos del MINSA, se argumenta que para la plaza específica en el primer concurso de reasignación, los requisitos se rigen por la Resolución Ministerial N° 676-2022-MINSA, y concluye que no se ha cometido un delito.
El señor Guarniz se ampara en que no cumplo el Manual de Cargos del MINSA, pero él mismo sabe que el hospital, por años, tiene otras funciones y se desempeñan otras actividades. Eso lo avalan los jefes de los trabajadores. Él lo desconocía porque denunció y me incluyó. Es el fiscal quien agradezco por su decisión. Yo ingresé en 2021 a trabajar en la entidad como digitadora, pero con funciones diferentes asignadas por el jefe de SIS. Trabajaba en el Departamento de Centro Quirúrgico cuando se presentó el concurso. No había otra plaza, solo Auxiliar Asistencial. Ese perfil exigía experiencia mínima de 9 meses, conocimientos básicos de ofimática y estudios básicos. Yo desempeñaba varias funciones en el área, pero mi contrato era con esa modalidad. El fiscal concluye, al revisar mi currículum vitae, que no incumplí ni acepté un cargo de manera ilegal, y considera que no he cometido delito alguno, confirmando lo dispuesto por el fiscal provincial.
La Resolución Administrativa 130-2023-HR-EGB-NCH/UP, del jefe de entonces, Efraín Rodríguez Cubas, resolvió la terminación del vínculo laboral y la nulidad del contrato. Esto me llevó a denunciar el despido arbitrario. El abogado que tenía defendía el caso de 14 trabajadores y perdió el caso en casación. Pero, curiosamente, otra amiga que llevó su caso de manera individual ganó. Encima, este abogado me envió una carta notarial: si no sacaba mi publicación, me denunciaba por difamación. Al no poder defenderme, hackearon mi página, la recuperé, y me amenazaron con cuentas falsas. Intentaron intimidarme. También, cuando hice la denuncia por calumnia a Guarniz, intentaron acceder a mi cuenta. Ahora, el fiscal César Gallo está formando mi caso de denuncia. Agradezco por anticipado, como él dijo, que actué conforme a la ley.
A los dos fiscales por este caso les agradezco profundamente por el análisis efectivo de que no cometí delito, aunque apelaron. Mientras tanto, el señor Guarniz, con esta calumnia, gozaba de cargos públicos y beneficios con toda su familia. Cuando se archivó, no lo pregunté. ¿Por qué me denunció? Dijo que no conocía y que no sabía de qué hablaba. Recuerdo que había denunciado a algunos funcionarios del hospital y lo hizo como sindicato. No conocía, solo hizo pasar como sindicado.
Por esta situación, con daño emocional, económico, tiempo y familiar, pero agradezco que haya personas fiscales justas. También agradezco que este señor, con ser sindicado, use para hacer denuncias falsas. Espero que la justicia llegue. Espero que este señor tenga conciencia de sus actos. Solo agradezco a la vida y a Dios por esta oportunidad de aprendizaje.