11/01/2021
Hablar de salud mental ya no es un tabú. Será que las crisis sociales y sanitarias de los últimos meses han puesto sobre la mesa de manera transversal, términos como ansiedad, estrés y depresión. Lo cierto es que el tema ha penetrado también en el ambiente laboral, convirtiendo a compañeros y jefaturas en escuchas y consejeros ante malestares psicológicos y emocionales. ¿Cómo hablar de estos temas en el trabajo sin excederse?
🔸 Las jefaturas deben promover un clima de apertura, poniendo sobre la mesa el tema de la salud emocional. Hablando de ello e invitando a otros a hablar de ello.
¿Cómo nos hemos sentido emocionalmente en las últimas semanas?, ¿Qué cosas nos inquietan o atemorizan?,¿estamos descansando adecuadamente?, ¿cómo estamos enfrentando las situaciones conflictivas y las frustraciones?
🔸 Se requiere construir un espacio de confianza, que garantice el no enjuiciamiento, la confidencialidad, el respeto a la intimidad del otro (no bombardearlo a preguntas) y el legítimo sentido de ayudar.
🔸 Evita tratar de arreglar la vida al otro, de sobre aconsejarlo y de solucionar todos sus problemas. Muchas veces el otro necesita tu apoyo (escucha empática) y no soluciones. Respeta sus tiempos, confía en sus capacidades. Puedes preguntar cosas como ¿Qué sería lo más útil para ti ahora?, ¿Qué necesitas de mi o de nosotros como equipo?, yo pasé por algo similar y si lo necesitas, te puedo compartir mi experiencia.
🔸 Escuchar el doble de lo que hablas. Manteniendo el contacto visual, separando su experiencia de la tuya, parafraseando lo que ha dicho para mostrar que entendiste lo que ha dicho, conéctate con el otro para entenderlo, sin pensar tanto en lo que debes hacer o decir.
🔸 Mostrarte disponible para volver a abrir la conversación cuando la otra persona lo necesite, sin que sienta que te está incomodando o abusando de tu tiempo.