26/07/2022
3 reglas para cuidar los cactus y que estén siempre preciosos
1. SUSTRATO: Debemos asegurar que nuestras plantas tengan un buen sistema de drenaje y un sustrato con una textura y estructura adecuada, que permita retener solo la cantidad justa de agua que necesitan. A este le añadiremos un árido de cobertura, que no solo preservará la humedad y hará que los riegos tengan que ser aún menos frecuentes, si no que protegerá el cuello de la planta de infecciones por hongos que podrían causar pudrición al mantener siempre aireada esta sensible parte de la planta. También podemos activar el sustrato con microorganismos beneficiosos, como bacterias y hongos capaces de entrar en simbiosis con las raíces de los cactus, desarrollando las llamadas micorrizas. "Esto mejora la capacidad de absorber nutrientes y el estado sanitario de la planta; la hace más autosuficiente".
2. NUTRICIÓN: Al inicio del periodo vegetativo, es interesante incorporar una solución nutritiva que estimule el crecimiento durante el primer mes. Luego, si se quiere activar la floración, existen también soluciones de macronutrientes especializadas en estimular notablemente el numero de flores y la duración de estas. Al final del verano y con el ultimo riego, también podemos incorporar una solución nutritiva de reposo, que ayudara a la planta a prepararse para la bajada de temperaturas y la menor cantidad de horas de luz durante el otoño e invierno.
3. ILUMINACIÓN: Durante su etapa de crecimiento, los cactus requieren luz brillante, que no significa necesariamente sol directo. La mayoría de los cactus agradecen un par de horas de sol que entre por una ventana de orientación Este, por ejemplo. En invierno, sin embargo, "podrían estar en un cajón a oscuras, guardados en un trastero y no les pasaría nada de nada".