31/08/2016
Qué motiva al trabajador:
La prevención de riesgos ha incorporado el factor humano, en una primera instancia, al hablar del NO QUIERE, NO PUEDE, NO SABE, en referencia al trabajador, pero el camino actual es hacer un doble clic e ir más allá, es decir, lograr comprender y conocer el por qué no quiere, no puede o no sabe.
Para Daniela Campos la idea es siempre “conocer que motiva -personal, empresarial y ambientalmente- el que un trabajador asuma acciones de riesgos y sufra por consecuencia accidentes”, comprendiendo -tal como agregó Marín- que las organizaciones “son distintas y no se puede llegar con una forma y herramienta fija”.
Los impulsos autodestructivos son una realidad que afecta a los trabajadores atentando contra su seguridad y sobre su permanencia en el trabajo. Estos impulsos se manifiestan en acciones inseguras y actitudes sociales no afines con las políticas de la empresa. En este contexto el trabajador ocupa un rol importante y significativo como educador frente a los demás trabajadores y como líder en su gestión. El trabajador en la era de la hiper-competitividad, en un mundo globalizado, más allá de ser realizador de tareas es un prevencionista y facilitador.
Al momento de analizar la incidencia que tiene la inversión en equipamientos de protección personal y tecnología versus los resultados logrados tras intervenir del punto de vista psicosocial al trabajador en la seguridad y disminución de la accidentabilidad, la profesional de la ACHS atribuyó “un 50% de responsabilidad a cada uno de estos elementos de seguridad, tanto tangibles como intangibles”.
A su vez, el Psicólogo de la PUC reconoció que al momento de intervenir las empresas, los trabajadores que muestran factores de accidentabilidad presentan ciertas características comunes, tales como:
Agresividad: Los que son más agresivos tienden a accidentarse más.
Autoestima: A menos autoestima mayor accidentabilidad.
Con todo, la Psicoprevención debe ser considerada la herramienta psicológica en función de la prevención de riesgos. Es así, como no podemos analizar la prevención por separado, por lo cual las acciones de prevención duras deben ir de la mano con las medidas e intervenciones tendiente a modificar las conductas y rasgos del trabajador, con la finalidad de alcanzar el anhelado índice de accidentabilidad cero en las empresas, tarea que preocupa a profesional, trabajadores y empresarios.