29/10/2021
Potenciar las fortalezas produce mayores ganancias que corregir nuestras debilidades, es decir, con todo el esfuerzo y dedicación que pongamos en realizar una acción en la cual no tenemos habilidades, lo único que podremos conseguir es llegar de un nivel mediocre a uno medianamente aceptable, sin embargo, al poner énfasis en los talentos sin duda llegaremos a un nivel de excelencia o sobresaliente.
Conocer con plena conciencia nuestras fortalezas, nos ayuda a tener un enfoque mucho más claro en la actitud con la que enfrentamos los desafíos y tareas, ya que tenemos claridad de las habilidades que tenemos, como colaborar y/o liderar con otros miembros de las organizaciones a las que pertenecemos.
Una poderosa herramienta para entender sus habilidades, talentos o fortalezas es el ejercicio del Mejor Yo Reflejado (RBS, Reflected Best Self) que consiste en 4 pasos.
Paso 1. Identifique a los interlocutores y pida que les mencionen (por escrito) que fortalezas ven en usted. Estos interlocutores pueden ser parientes, colegas antiguos y nuevos, amigos, profesores, entre otros.
Paso 2. Reconozca Patrones. Ordene en una tabla toda la información y añada sus propias observaciones.
Paso 3. Componga un autorretrato, es decir escriba una descripción de usted que sintetice la información obtenida de los pasos anteriores.
Paso 4. Rediseñe su trabajo personal dando énfasis en lo que usted es bueno.
El realizar este ejercicio, le ayudara a usar sus fortalezas para acomodar mejor las posiciones que decida ocupar, tanto ahora como en la siguiente fase de su carrera.
Fuente: Dutton, Jane et. al. Ponga el acento en sus fortalezas. Harvard Business Review, ISSN 0717-9952, Vol.83, N° 1, 2005