21/03/2022
La distancia funciona hoy para muy pocas empresas.
Lo que genera resultados excepcionales es dedicar tiempo a construir mayor cercanía, confianza y resultados compartidos.
La imagen de un jefe mirando desde la ventana a su equipo de trabajo, quedó hace rato muy muy atrás, pero a veces la tentación de ejercer esa distancia tienta a la dirección de las empresas.
Las empresas de crecimiento acelerado adoptaron modelos de trabajo flexibles, digitales, innovadores y participativos. Eso vendría siendo como el antónimo de la distancia para efectos del management.
Una dirección distante se va a quejar de falta de proactividad, iniciativa, innovación, creatividad y de un silencio enervante en los equipos. Porque la distancia genera un silencio psicológico en las empresas. Un silencio que es inacción siempre.
¿Cómo se sale de ese estado de distanciamiento? Bueno, abriendo las puertas, (literalmente), cambiando la rutina, ofreciendo reuniones para escuchar. Y un largo espacio creativo para generar cercanía.
Pero la distancia psicológica, se va a demorar más tiempo, porque requiere confianza y cercanía, o sea se nutre a si misma una vez que dejamos la puerta abierta y conversamos sobre lo que nos ha pasado. Toma un tiempo, no es instantáneo.
1.- Me acerco
2.- Comparto una idea/sentimiento/acto y espero a ver que pasa.... si pasa algo bueno.
3.- Me acero nuevamente.
Hay que hacer que el acercamiento sea atractivo!