13/05/2026
En cualquier asado, alguien va a llegar con un Cabernet Sauvignon. Está bien, es lo clásico.
Pero si quieres que en la mesa alguien diga “oye, qué rico el vino”, lleva Sucesor Romano.
Es César Noir, una cepa francesa que en Chile prácticamente no existe. El nuestro viene de parras de 80 años en el Maule, envejecido mitad en ánforas españolas y mitad en barrica francesa.
El resultado: zarzamora silvestre, especias finas, taninos firmes pero elegantes. Cuerpo para aguantar la parrilla, frescura para seguir conversando.
Llévalo en tu próximo asado y cuéntanos cómo te va.
¡Salud! 🍷