10/03/2015
¿Que debe comer un niño?: menú semanal
(fuente: www.kinderkitchen.cl)
Cuánto de fruta, verdura, granos, carbohidratos… A veces nos perdemos con tanto cálculo y la verdad es que no tenemos tiempo para andar contando cuánto comen de cada cosa. Por eso acá una guía para hacer lograr una dieta balanceada de una manera fácil…
Planear el menú semanal: papel y lápiz y pegarlo al refri. No es necesario sentarse a hacer una planilla de Excel. Bien por el que lo hace, pero a veces los papás se ahogan con tener que proyectar una minuta. Lo bueno de planificar, es que comemos más variado y tres grandes beneficios adicionales salen de esta práctica: ahorramos plata en el supermercado -porque no compramos de más-, botamos menos comida –porque usamos lo justo- y evitamos las comidas procesadas, tan dañinas para la salud.
Separar los días: por ejemplo, uno de legumbres, otro de verduras, uno de pescado, otro de carne o pollo, uno de arroz/pasta o masas y así. Lo importante es ser flexible, y repetir los alimentos saludables semana a semana y darle menos frecuencia a los menos beneficiosos, como por ejemplo, las masas de harina refinada.
Granos: come la mitad de los granos enteros, busca los productos integrales, que contienen fibra y elementos como el salvado y el germen –altos en vitaminas y minerales- que son apartados cuando se procesan. Si a los niños no les gusta mucho el arroz integral, combínalos, usando mitad blanco y mitad entero.
Vegetales y Frutas: come más vegetales naranjas, oscuros y legumbres secas. Come variedad de frutas. Si es posible, compra en mercados orgánicos y sobre todo, consume productos frescos.
Grasas: mucha gente le tiene fobia a los aceites, pero se sabe que hay unos beneficiosos para la salud. Evita la mantequilla, margarina, manteca y grasa animal, y consume grasas de fuentes como nueces y otros frutos secos, aceites vegetales y pescados.
Carnes: escoge carnes magras y aves sin piel. El cuero del pollo contiene un 70% más de grasa y calorías que su carne y no aporta saciedad. Prefiérelas asadas, a la parrilla o al horno. Consume otras fuentes de proteína como frutos secos y semillas, porotos (frijoles), arvejas (guisantes) y pescado.
Leche: si la consumen, que sea baja en grasas y sino, busca otras fuentes de calcio como las almendras, semillas de sésamo, brócoli o las naranjas.
Deja el fin de semana reservado para las cosas ricas, como los queques, muffins, helados, pizzas y hamburguesas.