18/02/2016
7 secretos de niños muy felices:
1. Comen a su hora.
Los niños (como nosotros) se enojan cuando tienen hambre. Es importante que coman a intervalos regulares para alimentar el cuerpo y el cerebro y mantener el hambre bajo control. Si se sienten tranquilos y satisfechos, se sentirán más felices.
2. Tienen buenos hábitos de sueño.
Algunos niños son más buenos para dormir que otros. Los estudios muestran que los niños no sólo necesitan dormir lo suficiente pero necesitan tener consistencia en sus horas de dormir. Podemos enseñarle a nuestros hijos sobre lo importante que es dormir y estar descansado para que puedan empezar el día con energía y más felicidad.
3. Juegan sin instrucciones.
Permítelos construir cosas a mano, a jugar sin instrucciones, a usar la imaginación. Hoy en día hay mucha estructura para los niños y olvidamos lo importante que es darles la libertad de usar su imaginación y permitirlos ser ellos mismos. La creatividad los permitirá distraerse de la rutina y aprenderán a utilizarlo como un mecanismo para calmar la mente.
4. Se les permite expresas sus emociones.
Las rabietas no necesariamente son malas. Los niños no nacen sabiendo como expresar o enfrentar sus emociones. Ellos no saben expresarse cuando están molestos y este es un método de expresar su frustración. Traten de empatizar con ellos, y háganlos saber que es sano expresar sus emociones. Reconoce sus emociones y trata de entenderlos, de esta manera puedes evitar que ellos interioricen sus emociones negativas.
5. Pueden tomar decisiones.
Los niños tienen muy poco control sobre sus vidas. Ellos crecen cuando les das la opción de elegir. Permítelos escoger la cena o escoger la ropa que se quieren poner. Cuando les das esas pequeñas libertades, se sienten mejor, más seguros de sí mismos y más responsables.
6. Se sienten escuchados.
Encuentra el tiempo para sentarte y escuchar a tu hijo. Pregúntale cómo va su semana y aprovecha para realmente escucharlos. Conéctate e interactúa con tus hijos. Deja a un lado tu celular y tomate el tiempo para jugar. De esta manera, podrás crear una relación más profunda y abierta con tu pequeño.
7. Sienten un amor incondicional.
Los niños se equivocan, esto es parte de una experiencia natural de la infancia. Los niños se basan en errores para aprender, así que cuando se equivoquen, perdónenlos. Así ellos tendrán más confianza en sus decisiones y cuando crezcan serán más propensos a tomar riesgos saludables porque se sienten seguros y confiados de sus decisiones. Así ellos aprenden que los errores son normales y hay oportunidad de corregirlos. Cuando los niños saben que sus padres siempre van a estar allí, para bien o para mal, son felices.