10/12/2019
Mi agradecimiento para todos y cada uno de los asistentes a la charla y conversatorio del sábado. Como pudieron apreciar, fue necesario traer más sillas para acomodarlos en una sala que se llenó hasta el tope. El interés por el evento fue mayor de lo esperado, lo que nos deja muy contentos. La participación de todos ustedes, con sus preguntas y comentarios, fue esencial para dar vida a este espacio de encuentro que, pese a lo álgido del tema, nos permitió mirar la crisis desde una óptica más ecuánime, ubicua y sosegada.
Dejo aquí un breve resumen para los que no pudieron asistir. Tras un repaso por el marco teórico de la astrología tradicional, desde la que se abordó el tema, realizamos un análisis técnico de siete figuras astrales en el contexto mundano: la carta fundacional de Chile, la natividad de Sebastián Piñera, la revolución del mundo para 2020, la conjunción de Marte y Saturno en 2020, el eclipse total de Sol sobre la Araucanía en el mismo año, la gran conjunción de Júpiter y Saturno con cambio de triplicidad del 2020, y finalmente la revolución del mundo para el 2021. A partir de la hermenéutica tradicional aplicada sobre estos mapas pronosticamos lo siguiente:
1. Empobrecimiento de la gente, aumento de cesantía, quiebra de negocios y profunda recesión. La realidad superará proyecciones.
2. Menos desigualdad social pero con mayor escacez de recursos. Aumento en tasas de interés. Dificultad para consegur créditos.
3. Aumento estrepitoso de los trastornos mentales. Violencia y enfrentamientos civiles que causan herida colectiva por 20 años.
4. Difícil y conflictivo proceso constituyente, con entrampamientos y salida hacia la izquierda. Polarización dentro de la Convención.
5. Giro humanista de tinte social y reformador, pero complicado por jóvenes violentistas. Integrismo. Un presidente débil que termina enfermo y en jaque.
6. La sociedad se fragmenta hacia el tribalismo, y a futuro se refugia en el cesarismo. Aparición de falsos mesías con recetarios populistas.
7. A largo plazo se produce un cambio global de paradigma, del que Chile también es parte. Lucha de localismos versus globalismo. Disolución de los Estados Nacionales.
En virtud de lo anterior, sugerimos al público asistente aplicar tres medidas de prudencia frente al porvenir indicado por los astros. Ello con la intención de poder surfear las olas de esta tormenta astral.
A. Ahorrar todo lo que se pueda, evitar gastos innecesarios y endeudamiento. Aprender a vivir con lo justo y necesario. Incorporar el valor de la austeridad, dejando atrás la ostentación y vanidad que nos ha caracterizado. Cuidar el trabajo asalariado. Asociarse entre Pymes para generar redes de apoyo intergremial.
B. Evitar a toda costa las visiones radicales y fanáticas, buscando activamente el equilibrio del punto medio. Ser realistas y privilegiar la moderación, la prudencia y la racionalidad en nuestras opiniones y juicios. Elegir amigos sabios y alejarse de personas con visiones fundamentalistas, protegiendo nuestra salud mental.
C. Ser agentes silenciosos del bien, de la verdad y de la belleza. Entender la oscuridad del momento como una oportunidad para convertirse en un rayo de luz. Agradecer por la oportunidad de poner nuestras manos al servicio de la fuerza creadora. Reparar todas las “ventanas rotas” que podamos, tanto en sentido literal como figurado.
También es bueno recordar que los astros arrastran a la mayoría de los hombres, que enceguecidos por sus propias opiniones, pasiones e inclinaciones, se ven obligados a servir inconscientemente a la predestinación del mundo. Pero los sabios, habiendo comprendido el flujo del destino, sabrán conducirse a sí mismos sobre las mareas, en vez de ser conducidos por ellas. Vaya qué útil y maravillosa herramienta representa la astrología para el que posee la lámpara del entendimiento y el cayado de la voluntad.