01/01/2020
Betelgeuse, la estrella en el hombro derecho de Orión, el cazador, está perdiendo rápidamente su brillo. Ha pasado de ser la novena estrella más brillante en el cielo hasta terminar, por ahora, en el vigésimo tercer lugar. Esto porque ha reducido su magnitud visual en un poco más de la mitad de su luminosidad promedio. No es raro que Betelgeuse presente cambios, ya que se trata de una antigua estrella variable, pero nunca había mostrado una disminución tan grande en los últimos 50 años de observaciones. Esto podría ser el anuncio de que en los próximos años la estrella estalle como una potente supernova que brillaría casi tanto como la Luna llena, pudiendo ser vista durante meses incluso a plena luz del día. No obstante, también podría tratarse simplemente de una fase de inestabilidad temporal que diera paso a la recuperación de su brillo normal más adelante. Nos queda estar atentos y esperar, porque según lo que suceda con ella es lo que un astrólogo tradicional debe interpretar.
En longitud zodiacal, Betelgeuse se encuentra a los 29° de Géminis y su naturaleza es como la mixtura de Marte y Mercurio. Es una estrella que augura guerras, derramamiento de sangre, honores marciales, gran fortuna y atributos reales. También está asociada con un ánimo cambiante, preocupaciones cotidianas, perturbación mental y fallecimiento repentino de gente en explosiones, incendios, asesinatos o por causa de rayos. Sus cambios de luminosidad no son buen augurio, ya que modificaciones abruptas en el brillo de una estrella están vinculadas con inestabilidad, quiebres y crisis en el mundo. Si la estrella estalla como supernova, el portento anunciaría algo de talla mayor con incidencia sobre países y culturas. Los efectos de una nova se activan, tradicionalmente hablando, cuando el Sol o Marte transitan por el mismo grado zodiacal del fenómeno astronómico, pero como la situación de Betelgeuse aún está en desarrollo, debemos esperar los próximos sucesos de la estrella para poder decir algo concreto al respecto desde el punto de vista astrológico.
Tras una supernova el astro desaparece, pero queda en su lugar una extraordinaria nebulosa de colores. Confieso que, en lo personal, me daría mucha tristeza perder a Betelgeuse. Es una de las estrellas más bonitas y destacadas del firmamento. Ojalá que no se nos muera todavía, pero debido a que se trata de una vieja gigante roja es seguro que estallará en algún momento dentro de los próximos 100.000 años como máximo. Podría ser próxima semana por supuesto. Por mi parte la estaré monitoreando constantemente. Les dejo una imagen de cómo se vería su explosión como supernova dentro de Orión, para que se hagan una idea del nivel de brillo del que estamos hablando, el que iría disminuyendo paulatinamente a lo largo de todo un año hasta su extinción. Como sea, quizás no vuele en pedazos todavía, al menos mientras viva la presente generación.