13/10/2020
Tienes claro cuándo le toca la mantención a tu edificio o condominio?
Las mantenciones son inspecciones periódicas que ayudan a conservar en perfectas condicionas las instalaciones comunitarias, esto permite resguardar la seguridad y la calidad de vida de todos los copropietarios.
Existen distintos tipos de mantenciones y no sólo deben realizarse cuando haya un problema, sino además prevenir los posibles inconvenientes futuros..
Preventivo: es un chequeo periódico, con planificación y asesoría de diversos profesionales. Se enfoca en observar detalladamente cada parte de las instalaciones para detectar y prevenir oportunamente posibles fallas, con el fin de resguardar la seguridad de los residentes y ahorrar dinero solucionando los problemas antes de que se originen.
Correctivo: cuando las maquinarias, instalaciones o equipos presentan fallas visibles y repentinas. Por tanto, este tipo de mantenimiento se enfoca en la resolución de problemas en desarrollo, los que afectan la calidad de vida o seguridad tanto de residentes como del personal.
De rutina: este tipo de revisión se desarrolla habitualmente, pero en un contexto informal, solamente por el personal de condominios (conserjes y mayordomos, entre otros) para chequear que todo esté en orden y, además, desarrollar tareas domésticas que no requieren de especialización, tales como retirar la basura, limpiar los pisos, corroborar que las distintas maquinarias funcionen de manera adecuada, regar las plantas o mantener el jardín.
Vitácora: se trata de una especie de libro de vida que se debe llevar, por parte de la administración, en el cual se deja registro de cada acontecimiento relevante ocurrido en el condominio, para así tener mayor control sobre él y que todo el personal (incluso de otros turnos) estén enterados de los hechos más relevantes. Permite además generar estadísticas, realizar análisis y tomar decisiones en base a patrones que se repitan frecuentemente