24/06/2020
En alguna oportunidad me contactó Victor con preocupación por algo que podría considerarse insólito; lo habían ¡ascendido!! Sí, en nuestra cultura es de esperar que las consultas sean por cosas más negativos: no logré el trabajo porque me hace falta tal competencia o debo desarrollar estas habilidades para aplicar a esa vacante.
Pues este no era el caso. Víctor quería ayuda porque tenía miedo por ser el nuevo Gerente Latam de Logística, entonces empezamos con un diagnóstico para definir la ruta. En la entrevista quedaron claras las habilidades y competencias que lo habían convertido en la elección para el cargo: su enfoque en los resultados, su conocimiento técnico y operativo, su capacidad de respuesta a las solicitudes durante su carrera, su vocación y entrega cómo director de la planta, su indiscutible capacidad táctica.
La conversación también arrojó un perfil introvertido, con habilidades sociales básicas, concentración en mantenerse actualizado en temas técnicos, alta capacidad de compromiso para obtener soluciones, resistencias internas a actividades de integración y/o esparcimiento y un relacionamiento muy respetuoso pero limitado con sus compañeros y equipo de trabajo.
Fue clara la razón del miedo de Víctor; él era una gran promesa para el cargo, con las habilidades y competencias requeridas pero no estaban integradas, apropiadas y funcionales en él. Requería entonces trabajar en su SER líder y le propuse realizar TIL-Técnicas Impro para el Liderazgo en formato personalizado. Le dije: asume el reto de “liderarte para liderar a personas y situaciones”.
Es un proceso de 8 líneas de habilidades y competencias que debíamos trabajar en su estructura personal, para que desde ahí pudiera integrar y actuar coherentemente con su conocimiento; es decir, del SER para el HACER.
Aspectos como:
• Comunicación Resolutiva: Comprender la comunicación como algo más que la de información, reconociendo que su punto más delicado es la carga emocional en el relacionamiento.
• Pensamiento Conjunto: Necesitaba dejar de pensar por los demás para pensar con los demás y delegar.
• Manejo Emocional: Somos seres emocionales y si no expresamos las emociones, no sabrán leernos y no podremos generar confianza y credibilidad.
• Estatus Situacional: Las relaciones son un juego de transacciones y, como en un balancín, debemos ajustar los pesos y contrapesos para que el juego se mantenga interesante para todos.
• Capacidad de riesgo: Tener buenas ideas no significa nada si no asumes el reto de hacerlas realidad motivando y en equipo.
Trabajamos durante 6 sesiones, lo más importante fue lograr un alto grado de consciencia en Víctor, consciencia de sus habilidades y capacidades. Lo que le permitió entender que esto es un proceso continuo que busca el equilibrio personal en todos los aspectos de la vida, que no se trabajó para un rol en particular sino para su crecimiento y desarrollo.
Ya ha pasado un año de ese proceso y, desde entonces, separa una sesión mensual para reunirnos a revisar su proceso y cómo se evidencia en su desempeño general. Y disfruto mucho saber que tiene más tiempo para su familia, que su equipo ha logrado superar su desempeño un 20% de lo esperado, y que la comunicación es fluida y de confianza, que sus jefes reconocen y validan el acierto de haberlo nombrado en ese cargo y, sobre todo, me alegra ver que Víctor cada día sigue trabajando y disfrutando en ser su mejor versión porque hay que liderarse para liderar.