19/05/2026
No todos hablan a la misma audiencia. Y eso, en política, lo es todo.
Cuando uno analiza a Abelardo de la Espriella, Paloma Valencia e Iván Cepeda, no está viendo solo 3 perfiles electorales. Está viendo 3 estrategias de comunicación completamente distintas.
Abelardo juega el juego del entretenimiento. Su cuerpo, su discurso, sus símbolos: todo está calibrado para generar pasión y conexión emocional.
Cepeda juega el juego de la ideología dura. 25 años en política respaldan un perfil sólido, pero que exige más esfuerzo para movilizar nuevos votantes.
Paloma juega el juego de la gobernabilidad. Habla de condiciones, capacidades y términos de poder. Un discurso técnico para un electorado exigente.
Pero si estos 3 perfiles fueran marcas comerciales... ¿cuál lo está haciendo mejor?
La respuesta es inevitable: Abelardo. Porque mientras los otros heredaron trayectorias, él construyó desde cero un sistema de símbolos —manillas, gestos, identidad visual— que genera pasión real. Eso es construcción de marca en su forma más pura.
El desafío para Cepeda y Paloma: salir de la zona cómoda para llegar a esa audiencia que aún no los está escuchando. El empate está más cerca. Pero primero hay que cambiar el juego.
¿Tú qué opinas? ¿Cuál de los tres te parece más auténtico en su comunicación?