02/02/2018
Todos necesitamos un psicólogo… hasta los psicólogos
Escrito por: Liliana Castiglione
Se han establecido rutinas para preservar la salud y poder actuar a tiempo antes de que se transformen en enfermedades de alta repercusión como son las consultas con el odontólogo, el urólogo, el ginecólogo, el cardiólogo, entre otros, pero la consulta con el psicólogo no solo no es una rutina establecida, sino que existe la creencia equivocada de que esto es para personas desequilibradas o, los que entienden que esto no es así, solo acuden cuando sienten que tienen un conflicto que les supera enormemente.
Mi hija, que está cursando su último año de Psicología, tiene entre los requisitos para su formación el verse con un profesional de la psicología lo cual considero altamente saludable, y quiero mostrarte el porqué de mi reflexión con un ejemplo cotidiano como lo es un bote de agua en la casa que no sabes de dónde viene y supongo te ha pasado. En un principio puede resultar poco trascendente, pero si no lo atiendes y resuelves a tiempo verás cómo ese flujo de agua no solo se incrementará, sino que comenzará a generar daños a su paso lo que hace necesario que llames al plomero para que pueda descubrir de dónde proviene y es solo desde allí que puede resolverlo.
A nivel de mente y emociones a todos nos toca vivir experiencias, algunas más fuertes que otras y algunas más impactantes para unos que para otros. Más allá del impacto de esa vivencia, lo importante es cómo reaccionas ante eso que te toca vivir: si resuelves y superas o te quedas marcado en el dolor. ¿Qué pasa si no resuelves y quedas marcado? Pues que quedas con un área de tu vida no sanada que no puedes desechar. Está allí y reaparecerá una y otra vez buscando su sanación como proceso de vida y, en muchos casos, tal cual el bote de agua que comienza a afectar otras cosas, puede afectar a otros seres humanos que sin querer pueden resultar heridos, decepcionados, enojados con tus pensamientos emociones y acciones, haciéndoles daño tanto a ellos como a ti.
Y así vamos culpando a otros, a la vida, a las circunstancias, a la suerte cuando siempre el origen y la solución esta en ti.
En el tema de relaciones amorosas o sociales en líneas generales he podido observar cuántas lesiones ocurren por conflictos no sanados en los que una de las partes se ilusiona, pero la otra no es capaz de vibrar en la pureza del amor porque sus heridas no se lo permiten. Este no es el único ámbito de la vida afectado, de igual manera repercute en el desempeño profesional, en el disfrute de la vida y, por supuesto, en la salud, porque estos procesos psicológicos no asumidos y no enfrentados suelen buscar escape manifestándose a través del cuerpo bajo la forma de enfermedades.
El acudir a un psicólogo es totalmente confiable para el resguardo de la información que compartes; nuestra ética profesional nos obliga a mantener el anonimato y el secreto profesional de todas las conversaciones que se desarrollen, existe entonces garantía de privacidad absoluta.
Para finalizar, es necesario entender que todos tenemos problemas y todos tenemos la capacidad de resolverlos, solo que en ocasiones no encontramos el camino correcto y es precisamente ese el momento adecuado para acudir al psicólogo y no dejarlo pasar para que se incremente en complejidad y torne más largo el proceso de sanación. La salud mental es tan o más importante que la física, recuérdalo.