28/07/2020
El 28 de julio de 1983, en la construcción de la represa del Guavio, pasadas las 7 de la noche, se presentó un 𝗱𝗲𝘀𝗽𝗿𝗲𝗻𝗱𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 de más de 1.000 metros cúbicos de tierra en un cerro en las inmediaciones de la zona de trabajo del proyecto hidroeléctrico, en el momento en que se empalmaba el turno diurno con el nocturno, donde por 𝗳𝗮𝗹𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗺𝗲𝗱𝗶𝗱𝗮𝘀 𝗱𝗲 𝗽𝗿𝗼𝗺𝗼𝗰𝗶ó𝗻 𝘆 𝗽𝗿𝗲𝘃𝗲𝗻𝗰𝗶ó𝗻 𝗲𝗻 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘆 𝘀𝗮𝗹𝘂𝗱 𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝘁𝗿𝗮𝗯𝗮𝗷𝗼, fallecieron más de ciento veinte (120) trabajadores.
Como una manera de no olvidar a los hombres y mujeres que perdieron la vida en tan atroz acontecimiento, se eligió el 28 de julio en nuestro país para rendir 𝗵𝗼𝗺𝗲𝗻𝗮𝗷𝗲 𝗮 𝗹𝗮𝘀 𝘃í𝗰𝘁𝗶𝗺𝗮𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗮𝗰𝗰𝗶𝗱𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝘁𝗿𝗮𝗯𝗮𝗷𝗼 𝘆 𝗹𝗮𝘀 𝗲𝗻𝗳𝗲𝗿𝗺𝗲𝗱𝗮𝗱𝗲𝘀 𝗹𝗮𝗯𝗼𝗿𝗮𝗹𝗲𝘀.