La palabra Yoga viene de la raíz sánscrita -jugat, que significa unión, es la unión de la conciencia del individuo con la conciencia suprema, cuando alcanzamos éste estado entregamos la mente hacia el alma y del alma hacia la verdad para escuchar la palabra del maestro interior. Cuando hacemos yoga respiramos para expandir nuestros pulmones al mismo tiempo que abrimos nuestro corazón, activamos nu
estro punto del ombligo para recordarnos la fuerza del guerrero que habita dentro de nosotros, quitamos el peso de nuestros hombros para soltar todo lo que nos preocupa, masajeamos nuestro sistema nervioso dando claridad a nuestra mente y dirigiendo los pensamientos de manera positiva. Hacemos asanas (posturas) para mover la energía y estar presentes atravesando nuestros limites mentales. Decimos que el Kundalini Yoga es el Yoga de la conciencia; actúa a nivel físico, electromagnético y de conciencia. Es por eso que, lo llamamos tecnología o ciencia, porque además, se pueden obtener cambios positivos en pocas sesiones. En Kundalini yoga usamos muchas técnicas de respiración, respiración larga y profunda, respiración de fuego, respiración abdominal, entre otras, para llenar de prana nuestro sistema y llenarlo de vida. Con las Bhandas propiciamos que la energía no se difunda si no que al contrario, se canalice y se eleve hasta los chakras superiores. Cantamos mantras para abrir el corazón, dirigir la mente de una manera consciente e invocar el poder positivo que contiene esas sílabas en concreto. Meditamos para observarnos a nosotros mismos sin las limitaciones del ego, a la vez que eliminamos los apegos y los pensamientos enfermizos, limpiamos la mente subconsciente y la alineamos con la visión del alma. Hacemos asanas (posturas) para que la energía circule a través de la columna vertebral y se active la energía kundalini (el potencial creativo del ser humano), haciendo que fluya y se eleve a los chakras superiores. Cuando despertamos la energía kundalini que está al servicio del alma es ella la que conduce nuestro vehículo (el cuerpo físico) y no el ego negativo. Una nueva claridad acompaña nuestra percepción, pensamiento e intuición, logramos unir el efecto y la causa, convirtiendonos en seres totalmente conscientes.