01/09/2016
admi:-Yoda
Todos los días te levantas como un perdedor y dices:
“Ojalá Dios quiera”,
“ojalá que Dios me ayude.”
“Diosito, ayúdame por favor”
¿En serio crees que Dios no quiere ayudarte? Dices que crees, pero vas lleno de dudas.
Una cosa es pedir como pordiosero y otra cosa es comportarse como un auténtico hijo de rey. El pordiosero es un mendigo. Todo es “Ojalá, por favor, quiera Dios.” Tiene la boca llena de dudas.
El ganador no dice: “ojalá Dios me ayude”, el ganador dice: “Gracias Dios por tu ayuda.” Da por sentado que el señor es su socio. Porque esa es la verdad: Si el de arriba es tu socio, tu única opción es ganar. ¿Vas a desconfiar de tu socio? Dios no quiere que le pidas, Dios quiere que le agradezcas. ¿Has visto ese pasaje bíblico que dice “Porque así como es en el fondo de su corazón, así es él”? El que agradece es porque tiene, el que pide es porque carece. Amigo, la biblia tiene otro pasaje que dice: “Pidan y se les dará.” No dice “Pídanle a Dios”. Dios es el rey, el creador y tú eres su hijo…eres hijo de rey. Así que no puedes andar por ahí comportándote como un mendigo. Hay una cita - que no es precisamente biblica pero que es real - que dice: “A Dios rogando y con el mazo dando.” Quiero que la cambies, quiero que en adelante digas “A dios agradeciendo y con el mazo dando.” Amigo, no quiero que vayas a la iglesia y creas en un pastor, quiero que vayas a tu negocio y creas en ti mismo. Dios no necesita intermediarios. Quiero que seas el buen samaritano. Quiero que tengas dinero y hagas obras de bien. Dios te quiere humilde de corazón, no de bolsillo. Y recuerda que en ninguna parte de la biblia dice que el dinero es malo. Dice EL AMOR AL DINERO. Son cosas distintas. ¿Has escuchado del libro Acres de Diamantes? Lo escribió Russell Conwell, un clérigo bautista que muy enfáticamente decía que “Dios quiere que usted prospere.” El señor Russell decía: “No le tengan miedo al dinero. Es con dinero que se imprimen nuestras biblias, es con dinero que se construyen nuestras iglesias y es con dinero que financiamos muchas obras sociales. Háganse prósperos, utilicen la inteligencia que Dios les ha dado.” Léelo, es un librazo. Y ahora quiero que cruces esa puerta y dejes de esconderte como una gallinita de corral. Quieres hacer millones pero te escondes al primer problemita? “Diosito por aquí, Diosito por allá.” Arriba no quieren que demos lástima, sino que demos batalla. ¿Me explico? Las mejores batallas son para los mejores guerreros. Dios no da dinero, no firma cheques, da cerebro y te pone ante la oportunidad. Lo demás, depende de ti. Cruza esa puerta y hazte rico, ve dispuesto a facturar como auténtico ganador!