27/04/2026
Seis tips para mejorar la escritura literaria
¡Escribir es el arte de vencer a una página en blanco y convencerla de que tienes algo interesante para escribir!
Si quieres que tus textos sean interesantes, ten presente estas recomendaciones:
1. ¡Muestra, no declares!
No digas: "Hacía mucho calor". Eso es aburrido. Mejor di: "El asfalto parecía querer derretir las suelas de mis zapatos y el aire quemaba como un suspiro del in****no".
Deja que el lector sude contigo; no le des el reporte meteorológico, ¡haz que busque un ventilador!
2. Mata los adjetivos porque son como la sal: un poco realza el sabor, mucha arruina el plato.
Si usas "terrible, oscuro, macabro y espantoso" para describir un monstruo, terminará pareciendo un gatito con mal genio. Elige un sustantivo fuerte y un verbo que muerda; ellos harán el trabajo pesado por ti.
3. Cuidado con los diálogos.
Evita que tus personajes parezcan robots leyendo un manual, porque en la vida real, la gente se interrumpe, usa ironía y rara vez dice exactamente lo que piensa.
Si un personaje pregunta "¿Me quieres?", y el otro responde "El cielo está nublado", ya tienes un conflicto interesante. El subtexto es el rey.
4. No todo suma. Ojo que a veces escribes una frase tan perfecta que quieres enmarcarla, pero resulta que no aporta nada. Sé un asesino despiadado: si ese párrafo precioso frena el ritmo, ¡fuera!
Tu historia es un tren bala, no un museo de frases bonitas.
5. No duermas al lector.
Si todas tus frases tienen el mismo ritmo, el lector se quedará dormido. Escribe frases cortas. Secas. Directas. Luego, lánzate a una oración larga, serpenteante y llena de detalles que fluya como un río.
Dale ritmo a tu texto con los signod de puntuación. Recuerda que la escritura es música: sonidos (letras, palabras y oraciones) y silencios (comas, puntos y más).
6. Escribe una vez y corrige cuarenta.
Terminar un cuento y publicarlo rapido es como comerse un pastel recién salido del horno: te vas a quemar.
Lee varias veces, en distintos momentos, porque seguro verás errores que antes eran invisibles. La magia de la escritura está en la corrección.
Somos escritores por lo que corregimos, no por lo que escribimos.
Édver Augusto Delgado Verano