17/04/2023
El se conmemora desde el año 1996 cuando se llevó a cabo la Segunda Conferencia del movimiento internacional , en memoria a la masacre de 19 campesinos del M.S.T. (Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra) en Eldorado Dos Carajás, Brasil; con el fin de hacer un llamado al respeto de los derechos del campesinado y la exigencia de garantías para un desarrollo sostenible del sector rural con políticas públicas incluyentes.
En septiembre de 1995, unas 3.500 familias de trabajadores rurales, organizadas por el MST, formaron un campamento cerca de la Hacienda Macaxeira, alegando la expropiación de esta área, considerada improductiva. El 5 de marzo de 1996, las familias acampadas en la carretera PA-275 decidieron ocupar la hacienda, iniciando nuevas negociaciones con INCRA, (Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria) que había considerado el área productiva. El MST, sin embargo, denunció que el informe se obtuvo mediante soborno con el superintendente de la agencia federal del estado de Pará. El 16 de abril, los trabajadores decidieron bloquear la carretera PA-150 en el km 95, cerca de la ciudad de Eldorado dos Carajás, exigiendo comida y autobuses para continuar la marcha. Se abrieron nuevas negociaciones prometiéndoles lo solicitado. El 17 de abril por la mañana, se informó que las negociaciones fueron canceladas. Los trabajadores volvieron a bloquear el camino, a la altura de la llamada curva S. Alrededor de las 4 pm, los trabajadores rurales estaban literalmente rodeados: En total, 155 policías participaron en la acción, quienes llegaron arrojando bombas lacrimógenas, además, no tenían identificación en el uniforme. Sus armas y municiones no se anotaron en los registros que prueban quién estaba en la escena. El resultado: 19 trabajadores rurales murieron, con 37 heridas de bala y 56 resultaron heridos/ mutilados. Otros dos murieron días después. Según el forense, hubo disparos en la parte posterior de la cabeza y la frente, lo que indica el as*****to premeditado de 7 víctimas.
En Colombia, la situación de nuestros Campesinos no es diferente; la falta de inversión económica y una verdadera Reforma Agraria con Justicia Social han llevado a generar y agravar el problema de la tenencia y uso de la tierra, manteniendo latente el conflicto armado, y dejando la agricultura sin posibilidades de ser sostenible y altamente productiva.
Por eso es importante que el Estado reconozca al Campesino y le brinde las herramientas jurídicas, así como, el acceso a la tierra, la protección de semillas frente a la mercantilización, aplicar medidas a los agrotóxicos, restitución de tierras y fomento del la Agroecología y Soberanía Alimentaria para que se garanticen sus derechos y puedan vivir dignamente y en paz en el Campo.
En contra de los Tratados de Libre Comercio y las Transnacionales, ¡A favor de una verdadera Reforma Agraria!
¡Arriba el Campesinado colombiano, arriba la Lucha Campesina!