15/03/2022
Importancia del macho en el autocultivo de cannabis
Perfectos para el 'breeding', asegurar la supervivencia de la especie, fibras finas y resistentes, raíces con propiedades medicinales, semillas con virtudes dietéticas, regenerador de suelos y también un gran repelente natural.
Imagina crear tus propios cogollos especiales, y que estos tengan más sabor y resina, mejores cosechas y que induzcan un mejor subidón. Puedes conseguir esto al combinar los mejores atributos de distintas cepas y cruzándolas de forma cuidadosa. Para hacerlo, no obstante, debes conservar tus machos.
La aparición de una planta macho en una plantación de ma*****na suele ser motivo de disgusto para los cultivadores, que intentan evitar por todos los medios que polinice a las hembras y que estas produzcan sustancias psicoactivas con menos potencia, debido al esfuerzo extra que les supone generar las semillas de ma*****na para perpetuarse. Sin embargo, y aunque la práctica habitual sea deshacerse de ellos, los machos de cannabis tienen una serie de cualidades muy positivas que es necesario conocer para también aprovecharlas al máximo.
Las plantas hembra son el principal objetivo de quienes solo cultivan para consumo propio debido a sus flores. Estas flores, conocidas coloquialmente como cogollos, tienen unas pequeñas estructuras glandulares llamadas tricomas, donde se producen los cannabinoides como el THC y el CBD.
Las plantas masculinas no producen cogollos. En lugar de esto, producen flores masculinas, por lo que son menos valiosas para los cultivadores que solo quieren cogollos. Las flores masculinas producen unos saquitos de polen, que contienen el material genético necesario para fecundar las flores femeninas y producir semillas. Esto hace que los machos sean extremadamente importantes para la cría de nuevas variedades de ma*****na.