15/08/2026
En medio de los terremotos y de la incertidumbre que hoy se vive en diferentes lugares del mundo, tenemos una responsabilidad que muchas veces olvidamos: no aumentar el miedo de los demás.
No compartamos información sin verificar.
No difundamos predicciones, rumores ni mensajes que solo generan angustia.
No convirtamos el temor de otros en una cadena que crece con cada publicación.
Informarnos es responsabilidad.
Prepararnos es prudencia.
Pero cuidar la tranquilidad del otro también es humanidad.
Porque detrás de cada pantalla hay una persona que puede estar asustada, una familia intentando mantener la calma, un niño preguntando qué está pasando.
Hoy más que nunca debemos recordar que la presencia del otro también habita en nosotros: lo que decimos, lo que compartimos y la manera en que reaccionamos puede ser miedo… o puede ser calma.
No podemos controlar cuándo ni dónde temblará la tierra.
Pero sí podemos decidir qué dejamos temblar dentro de quienes nos rodean.
Que nuestra palabra no sea una fuente más de angustia.
Que sea compañía.
Que sea prudencia.
Que sea esperanza.
Confiemos en Dios, mantengámonos informados por fuentes oficiales y, sobre todo, cuidémonos unos a otros. 🙏
JB Asesores “Z” & CIA
Educando para el futuro.