08/10/2026
El valor de un probiótico no está en reaccionar cuando el problema ya apareció, sino en contribuir diariamente a un intestino más equilibrado y resiliente.
Su uso debe entenderse como parte de una estrategia preventiva integral, acompañada de buenas prácticas de manejo, bioseguridad, nutrición y seguimiento veterinario. Porque frente a los enteropatógenos, preparar el entorno intestinal también es una forma de protección.