14/12/2020
Recuerdo un dia, que una persona se me acercó y me pidió que yo fuera su padre espiritual...Sentí un escalofrío anormal, Y yo dije dentro de mi:
• ¿Cómo puede ser posible que yo suplante a Dios en su vida?
Le dije sincerándome lo siguiente; Que jamás en las escrituras una persona había Sido padre espiritual de otra en aquellos tiempos. Nunca antes había existido eso y que a los ojos del ABBA PADRE Eso es deshonra. Que nuestra única cabeza es Jesucristo, que la verdadera paternidad no la tenía ni la tendrá nadie sobre la faz de la tierra...
Recordé aquel versículo donde dice:
“Además, aquí en la tierra, no se dirijan a nadie llamándolo “Padre”, porque solo Dios, que está en el cielo, es su Padre espiritual.” NTV MATEO 23-9
Le expliqué detalladamente que esto dañaba el diseño original de la verdadera iglesia y que buscar entre los hombres una persona su “padre espiritual” sería edificar sobre la arena... Además que estorbaba el crecimiento espiritual de la hermandad e hijidad. Y que crearse ésta condición, seria alimentar el vacío y perderse en un laberinto en plena oscuridad.
La única cabeza de la iglesia es Cristo, yo no puedo dirigir suplantando el nombre más honorable y santo sobre todas las edades... Le convidé a que oráramos al Padre, pidiendo perdón por seguir falsas luminarias, y que nos librára de nuestros propios errores escondidos en buscar identificarnos por medio de algún ícono o figura de carne y hueso.
Por eso creo que el mejor llamado que podemos tener eternamente, es ser llamados hijos por la misma boca del Padre de las luces
Y como oraba Pablo en Efesios 3 lo siguiente;
“Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,”
Efesios 3:14-15
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