05/01/2016
Pinturas Vinílicas y Acrílicas
Estas pinturas son de fácil
aplicación (con brocha o
rodillo). Están compuestas
por una resina sintética (a
base de polímeros) que se
halla emulsionada. Son
perfectamente lavables y su
limpieza es sencilla
(utilizando agua y jabón).
Las pinturas vinílicas y
acrílicas destacan
especialmente por su
rapidez de secado. Se
caracterizan por ser inodoras
o poseer un olor muy suave,
no son inflamables y al
trabajarlas no expiden
vapores que causen
intoxicación por inhalación.
Al secar modifican
ligeramente su tono y, en el
caso de las pinturas vinílicas,
adquieren brillo.
Para su dilución se requiere
agua, así como para la
limpieza de los utensilios
empleados en su aplicación;
no obstante, una vez secas
son resistentes a la misma.
Al ser sustancias ligeras (poco
espesas) pueden ser
absorbidas fácilmente por la
superficie en que son
colocadas. Por ello, al pintar
un área, es sumamente
importante aplicar
previamente en dicha zona
una capa de sellador que
impida parcialmente la
penetración; de ésta manera
se tendrá una excelente
coloración y el rendimiento
de la pintura será mucho
mayor.
La pintura acrílica tiene
mucho más resistencia a el
agua y la humedad, por ello
ésta se utiliza para la
impermeabilización y
sellado de superficies (por
ejemplo: en muros). Por otro
lado: la vinílica posee una
mayor capacidad de
combinación de pigmentos;
por lo tanto la podemos
hallar en muchos más
colores y tonos.
Sin lugar a dudas,
actualmente este tipo de
pinturas son la mejor
opción para la decoración
tanto de interiores como de
exteriores (fachadas), ya que
tienen gran versatilidad,
rendimiento, durabilidad y
resistencia al intemperismo
(lluvia, calor, viento, etc.); así,
ofrecen un acabado colorido,
nítido, uniforme e higiénico.