17/04/2026
¡El que quiere puede!
Hace unos días fuimos a hacer unas compras a una cadena de supermercados. Todo muy bien.
Al llegar el momento de pagar, la persona que nos asignaron para asistirnos nos indicó que iríamos a la caja preferencial, donde nos atendería Susan (nombre ficticio). Nos dijo, en sus propias palabras, “que ella era una persona sorda y muda”.
Todo perfecto. Él nos apoyó en el proceso y ella interactuó con nosotros en la medida de sus posibilidades.
Al ser nosotros personas ciegas y ella una persona sorda que no verbaliza, la comunicación se dificulta un poco, jajaja… pero creo que nos fue muy bien.
Él nos daba soporte y ella nos tomaba la mano para indicarnos dónde firmar, dónde pasar la tarjeta. También nos enseñó una bolsa para preguntarnos si ocupábamos una, etc.
Al irnos hacia el parqueo, estuvimos conversando con él, desde una perspectiva muy positiva, sobre la importancia de generar empleo para todas las personas, incluidas las personas en situación de discapacidad.
Él, con mucha admiración, hablaba del trabajo de su compañera:
cómo se las ingenia para interactuar con los clientes, mostrándoles la pantalla para solicitar datos o para que seleccionen entre factura o ticket electrónico;
cómo mueve sus labios para formar palabras y que puedan entenderle;
cómo utiliza lapicero y papel cuando es necesario.
Nos contó que ella es supervisora del equipo de cajas.
Él hablaba de ella con un profundo respeto y admiración.
Y ahí es donde está el punto.
Sí, existen barreras.
Sí, hay momentos en los que todo se vuelve más complejo.
Sí, la comunicación puede requerir más tiempo, más paciencia, más creatividad.
Pero también existen oportunidades.
Existen personas que deciden intentarlo una vez más.
Que buscan el “cómo sí”.
Que se adaptan, que aprenden, que encuentran caminos.
Y existen equipos y empresas que abren esos espacios, que confían, que apuestan.
Porque el acceso al trabajo no debería ser la excepción.
Debería ser la norma.
Y cuando se combinan oportunidades reales con actitud, esfuerzo e iniciativa…
sí es posible salir adelante.
No siempre es fácil.
No siempre es rápido.
Pero sí es posible.
Hoy me quedo con eso: con las ganas, con la creatividad, con la disposición…
Y con la certeza de que, cuando se abren puertas y hay voluntad de cruzarlas, las cosas sí pueden pasar.