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24/09/2020

Buenos días!

31/07/2020

Feliz Viernes !

Les compartimos la tercera y última entrega del artículo "Suicidio y tentativa de suicidio" del Dr. González Pinto.

Parte 3

A continuación, nos avocaremos al papel que juega la Psicología Clínico-Forense en los casos de tentativa de suicidio.

El Código Penal Costarricense se refiere a la tentativa de suicidio en su artículo 114 que literalmente dice: ¨al que intente suicidarse se le impondrá una medida de seguridad consistente en un adecuado tratamiento psiquiátrico”. En dicho artículo no se especifica dónde recibirá el correspondiente tratamiento, entendiéndose pues que podría darse a nivel externo, en un centro hospitalario o en un
penal.

Dado lo anterior, es que las distintas autoridades judiciales competentes solicitan la evaluación del ¨estado mental ¨ tanto actual, como en el momento en que ocurrieron los hechos, del que atenta contra su propia vida.

Aquí cabe mencionar algunas dificultades que se presentan al evaluar las personas enviadas por tentativa de suicidio, ya que estas tienden, en muchos casos a:

1- simular la existencia de una alteración mental significativa en el momento de los hechos, creyendo que dicha conducta justifica el acto ante la familia y la sociedad y por otra parte les evita la posibilidad de ser recluidos en un centro penitenciario

2- disimular la existencia de una enfermedad mental por el temor que genera la amenaza de internamiento en un Hospital Psiquiátrico y

3- negar la tentativa de suicidio, sustituyendo el acto por la ocurrencia de un desafortunado accidente, con lo que se busca evitar tanto el oprobio social, como la posibilidad de reclusión y/o internamiento en un centro penal u hospitalario de tipo psiquiátrico.

Tomando en cuenta lo anterior y que en estos casos la pericia psicológica no sólo constituye un medio de prueba que auxilia al Juez para establecer el estado mental de un sujeto al momento de realizar un determinado acto, sino que también debe contribuir a orientar a la Autoridad Judicial respecto a las medidas psicoterapéuticas a seguir, se hace necesario en dicha pericia, la utilización de una metodología rigurosa y científica, con el objeto de obtener conclusiones claras y precisas en relación al sujeto en estudio.

En primer término, debe revisarse el expediente judicial, en lo relativo, a las pruebas testimoniales, periciales e indiciarias que puedan dar una luz acerca de las circunstancias que rodearon al hecho. Así mismo es de vital importancia, en caso de su existencia, solicitar el expediente médico-hospitalario, a efectos de estudiar los antecedentes médicos, psiquiátricos y psicológicos del paciente.

Como segundo paso estaría la entrevista psicológica Clínico-Forense al imputado y de ser posible para obtener una mayor información, a algún familiar o acompañante

Como complemento de la entrevista está la “observación conductual”, que comprende la medición de una serie de funciones mentales y de actitudes que se manifiestan en el sujeto, a través de la entrevista y en el período de la realización de las pruebas psicológicas.

Posteriormente tenemos las pruebas psicológicas integradas en una “batería” con el objeto de explorar:

a) Área Intelectual (información general, comprensión verbal, razonamiento lógico, verbal, numérico y concreto, deducción, inducción, abstracción, relaciones espaciales etc.).

b) Área perceptiva, motora y maduracional (diagnóstico de deterioro intelectual y de lesión Cerebral Orgánica).

c) Área de la Personalidad (detección de una gran variedad de conductas, rasgos o características, presentes o ausentes, referentes a la personalidad, a su estructura y a sus ajustes).

d) Área de Aptitudes, habilidades e intereses (sociales, vocacionales y ocupacionales).

Finalmente se redacta el dictamen pericial, el cual para llegar a sus conclusiones finales, debe contemplar toda la información obtenida a través de las distintas fuentes psicológicas, integrándola dinámicamente, con el objetivo de emitir un psicodiagnóstico con fines periciales y de facilitar, de ser posible, los factores motivacionales que llevaron al acto, para la comprensión psicológica del mismo y para la determinación del estado de las capacidades volitivas, cognitivas y judicativas del evaluado para comprender el carácter y las implicaciones de sus actos.

A continuación, nos referimos a los diversos grupos motivacionales existentes en los casos de tentativa de suicidio y a su relación con los Artículos 42 y 43 del Código Penal, relativos a Inimputabilidad y a Imputabilidad disminuida respectivamente.

Según Pasmanik (en González Pinto, 1995) “para que obre la imputabilidad o la capacidad, es indispensable que la acción sea comprendida por el sujeto y para ello naturalmente, debe estar en posesión efectiva de sus capacidades intelectuales y volitivas. Sólo en esta forma le será imputable el delito, quedando configurados los elementos de su responsabilidad y culpabilidad frente a la sociedad”.

Por otra parte el maestro Jiménez de Astúa (en González Pinto, 1995) se refiere a la inimputabilidad de la siguiente manera: “Son causas de inimputabilidad la falta de desarrollo y salud de la mente, así como los trastornos pasajeros de las facultades mentales que privan o perturban en el sujeto la facultad de conocer el deber; esto es, aquellas causas en las que, si bien el hecho es típico y antijurídico, no se encuentra el agente en condiciones de que se le pueda atribuir el acto que perpetró”

Así pues, tenemos que, tanto en los casos de tentativa de suicidio como en cualquier otra causa penal, para que un sujeto sea imputable debe poseer en el momento de la comisión del hecho, conservadas las capacidades volitivas, cognitivas y judicativas (querer y entender) para reconocer el carácter ilícito de sus actos.

De encontrarse disminuidas o abolidas dichas capacidades, nos encontraríamos ante la imputabilidad disminuida y la inimputabilidad respectivamente.

En la práctica psicológica Clínico Forense nos podemos encontrar ante cinco tipos de situaciones atinentes a la tentativa de suicidio a saber:

a) Situación de accidente real, o sea que no hubo intencionalidad de atentar contra su propia vida y por lo tanto no cabe dentro de lo comprendido en el Artículo 114 del Código penal. En estos casos así se consigna en el Dictamen Pericial y se hace referencia a las características de personalidad previas y actuales y si éstas ubican o no al evaluado dentro de los parámetros de la normalidad establecidos.

b) Tentativa de suicidio “por un ideal determinado” que como ya se expuso anteriormente, puede esconder una motivación psicopatológica, siendo ésta la que hay que intentar descubrir para comprender el carácter de su acto.

c) Tentativa de Suicidio “planeado” cuya intencionalidad no es la de autodestrucción, sino que obedece a una forma de “llamar la atención”, o de “chantaje afectivo” o de obtener “ganancias secundarias”. Primordialmente la personalidad de estos sujetos se configura por marcados rasgos histriónicos e inmaduros, siendo lo recomendable en estos casos y por tratarse de trastornos de personalidad, brindar tratamiento psicoterapéutico a nivel externo, con el fin de que aprendan a manejar las situaciones existenciales de manera madura y ajustada al medio en que se desenvuelven.

d) Tentativa de Suicidio “cultural” que se explica por la inculcación de valores ético-morales de origen cultural en la formación del ciudadano, por lo que puede llegar a considerar la conducta suicida como un deber moral y un acto de honor. Como por ejemplo podemos citar el Harakiri en la cultura japonesa, donde se recurre a la autoeliminación para proteger el honor familiar y personal. Cabe entonces analizar a estas personas dentro de su contexto cultural y contemplar lo que señala el reconocido tratadista Raúl Zaffaroni en su concepto de “conciencia disidente”, según el cual el sujeto cree estar obrando en el justo sentido y de acuerdo a sus valores y enseñanzas trasmitidas culturalmente.

e) Tentativa de Suicidio asociada a una reacción de desajuste a una situación específica: este grupo abarca aquellos casos en que el sujeto intenta auto eliminarse, impulsado por un estímulo externo provocador y desencadenante, como puede ser la ruina, el abandono, el luto, la enfermedad incurable, etc. Como se mencionó anteriormente estos individuos tienen un equilibrio psíquico precario y un determinado estímulo nocivo es capaz de provocar la conducta suicida. Desde el punto de vista Psicológico Forense nos encontraríamos frente a una reacción de desajuste ante una situación específica (duelo, ruina, etc.), equivalente a lo que anteriormente se conocía como trastorno mental transitorio y que implica, al alterarle la capacidad judicativa al sujeto y limitarle el control de sus impulsos, una capacidad disminuida o, dependiendo del caso, abolida en el momento de los hechos.

Se contempla también aquellos casos en que la tentativa de suicidio es provocada por un agente nocivo externo como las bebidas alcohólicas y otro tipo de dr**as, así como cuando se presenta estado de crisis epiléptica.

En estos casos es de suma importancia analizar el estado del evaluado, para recomendar ya sea un internamiento en un Hospital Psiquiátrico si persiste en forma marcada la influencia del estímulo provocador, o un tratamiento psicofarmacológico y/o psicoterapéutico a nivel externo, si dicha influencia ha disminuido considerablemente y no representa un peligro palpable y real de que se ejecute nuevamente el acto.

f) Tentativa de Suicidio asociada a enfermedad mental: esta categoría comprende aquellos estados psicológicos que implican “enajenación mental” y que por lo general son permanentes, irreversibles y/o progresivos.

Entre otros podríamos mencionar el retardo mental al menos de leve a moderado; los estados psicóticos crónicos, los cuadros depresivos crónicos severos y los síndromes cerebrales orgánicos psicóticos.

Los padecimientos anteriores indican franca disminución o abolición de las funciones mentales superiores, por lo que las capacidades volitivas, cognitivas y judicativas se encuentran francamente disminuidas o abolidas en forma permanente.

En conclusión, la pericia Psicológica Clínico-Forense en los casos de tentativa de suicidio tiene como finalidad, no solo servir como medio de prueba que auxilie al Juez en lo atinente al “estado mental” del infractor el momento de los hechos, sino que también la de orientar en cuanto a las medidas terapéuticas a adoptar.

Respecto a esto último, es imprescindible recalcar que el tratamiento psicofarmacológico y/o psicoterapéutico a prescribir, debe llevarse a cabo, ya sea en una institución hospitalaria o a nivel de consulta externa, pero nunca en un centro penitenciario, por constituir este tipo de reclusión un factor incompatible, negativo e interferente con el tratamiento y su finalidad.

30/07/2020

¡ Buenos días !

Hoy continuamos con la segunda entrega del artículo "Suicidio y tentativa de suicidio" del Dr. Jorge González Pinto.

Segunda Parte:

A continuación, se analizará brevemente la conducta suicida en los diferentes períodos de la vida:

En la niñez: Antes de los diez años es muy raro que se de el suicidio. Las tentativas o amenazas de suicidio que suelen darse en la niñez son para “castigar¨ a los padres y cuando éste ocurre generalmente es accidental y sin conciencia real del ejecutor de las consecuencias e irreversibilidad del acto.

No obstante, recientemente ha habido un aumento importante en Costa Rica de “tentativas” o de “suicidios” en niños, que merece toda nuestra atención, análisis y estudio.

En la adolescencia: Esta es de por sí una etapa de crisis en la cual el joven tiende a aislarse, a retraerse, a enfrentar problemas de comunicación, con otras generaciones, a enfrentar cambios en su esquema corporal, etc. Cuando se acumulan las dificultades familiares y sociales, cuando existen decepciones amorosas, cuando hay dificultades académicas, problemática económica, cuando hay problemas en la aceptación del esquema corporal, cuando se dificulta la integración a la sociedad, cuando hay desintegración familiar, ausencia de padre o de figura de identificación adecuada, puede llegar la idea de un acto suicida en esta etapa del desarrollo.

En adolescentes, además de un trastorno psiquiátrico y/o psicológico, la agresión impulsiva, el comportamiento suicida familiar, un intento suicida previo y el uso y abuso de sustancias, son factores de riesgo para un suicidio consumado. Los intentos suicidas son más frecuentes en adolescentes con trastornos psiquiátricos (principalmente depresión mayor) y comportamiento antisocial. Estados emocionales intensos como ansiedad, rabia, desesperanza y depresión han sido descritos previos al intento suicida en este grupo de edad.

La ideación suicida en adolescentes es tan alta como el 60% según un estudio realizado en un "high-school" americano. Sin embargo, sólo una minoría llegaron a intentarlo (1.9% a 9%). Los intentos suicidas a su vez, son 10 a 20 veces más frecuentes que el suicidio consumado. Mientras en las adolescentes el intento suicida es más frecuente, en los adolescentes el suicidio consumado es 2 a 3 veces más común. La sobredosis fue el método más usado en el intento, mientras el uso de armas y el salto al vacío fueron más usados para el suicidio.

En el adulto: En la ¨madurez-joven¨ la búsqueda de su sentido de la vida, la falta de expectativas de trabajo, de estudio, la crisis económica, las dificultades que lo anterior genera para construir un hogar y/o una vida estable pueden ser causa de suicidio.

En la vejez: En esta etapa el suicidio o su idea puede darse por diversos factores: aislamiento, soledad, dificultades económicas, enfermedad física y mental y, principalmente por la sensación de no ser ya útiles, de constituir una carga y estorbo para los demás.

Suicidios Colectivos

Este término se aplica cuando un grupo de personas se quitan la vida voluntariamente de forma simultánea.
Este tipo de suicidios se registran en la historia desde remota antigüedad.

Son diversas las circunstancias que favorecen la aparición de este tipo de suicidios. Muchas veces se deben a situaciones de presión social de cierta envergadura dirigidas hacia grupos de personas concretos. En otras ocasiones se producen por creencias de tipo mágico o religioso, o por mero altruismo. Algunas dr**as y tóxicos en general pueden conducir al delirio y darse psicosis en masa, llevando al suicidio.

El fundamento explicativo de estos suicidios, desde el punto de vista psicopatológico, se encuentra en los fenómenos de inducción y sugestión, mediante los cuales algunas personas del grupo terminan persuadiendo a toda la colectividad para que acaben con su vida.

En Estados Unidos el suicidio fue la novena causa de muerte con cerca de 30 mil casos en 1994, y se calcula que por cada suicidio consumado se presentan 10 a 20 intentos suicidas (Mann & Arango, 1992). Es más frecuente en mayores de 75 años que en jóvenes como en el resto de países industrializados. Los hombres cometen más suicidio que las mujeres y la proporción se ha incrementado en Estados Unidos de 3.1 en 1979 a 4.5 en 1994. Es más frecuente en hombres blancos (73%) que en negros. En hispanos que viven en Estados Unidos las tasas de suicidio son inferiores a las de los blancos caucásicos. Con respecto a los intentos suicidas, la prevalencia es mayor en mujeres, en jóvenes y en personas de una raza diferente a la blanca. Las tasas de prevalencia a lo largo de la vida para la población adulta están cercanas a 1.1% a 4.3% (Moscicki, 1997).

El suicidio consumado es también común en los países del este europeo, escandinavos (Suecia, Finlandia) y Japón. Platt estimó la tasa de suicidios en 24 países europeos en 33.2 y 12.1 por 100 mil hab./año para hombres y mujeres respectivamente (Chen & Ruch, 1993). En Suecia, Wasserman encontró tasas de intentos suicidas de 154.2, 182.8 y 169 por 100 mil para hombres, mujeres y ambos géneros combinados respectivamente (Wasserman & Spellerberg, 1989). En Nueva Zelanda, un estudio con 302 individuos que tuvieron intentos suicidas severos mostró una proporción similar entre hombres y mujeres (Beautrais et al., 1996). La mayor proporción de suicidio consumado en hombres parece deberse a que estos presentan una disminución de la actividad serotoninérgica dos a tres veces mayor que las mujeres (Mann, 1998).

En Colombia, el método más utilizado es la ingestión de venenos (insecticidas), le siguen en orden de frecuencia armas de fuego, ingestión de dr**as y ahorcamiento. También se ven casos por lanzamiento al vacío, a un vehículo en marcha o desde el mismo, la sumersión y la incineración (Giraldo, 1989). En Estados Unidos el método más usado en los suicidios consumados son las armas de fuego quizá por su alta disponibilidad, pero el envenenamiento es el más frecuente cuando de intentos suicidas se trata (70%) (Moscicki, 1997).

Es por todo lo anterior y por lo alarmante del aumento del fenómeno del suicidio, se hace necesario establecer una serie de medidas y de programas tendientes a la detección y a la prevención de este complejo problema, atacándolo desde las primeras etapas del desarrollo del ser humano e involucrando a las distintas fuentes de socialización con que contamos

28/07/2020

Buenas tardes !

Esta semana les compartiremos un artículo escrito por el Dr. Jorge González Pinto, socio fundador de Consultores en Ciencias Forenses, les compartiremos el día de hoy la primera parte, el miércoles la segunda parte y finalmente el viernes la tercera parte de esta importante información.

Suicidio y Tentativa de Suicidio:

Parte 1

Es un impulso autodestructivo que puede llevar a la muerte del que lo practica.

Un acto suicida se define como un comportamiento adoptado voluntariamente por el paciente que puede llevarle a la muerte o causarle lesiones de diversa índole; por lo tanto, no hace referencia a sobredosis accidental, intento de incrementar la eficacia por ingestión masiva de una medicación, intoxicación con dr**as, ni a otros tipos de autoagresión.

En forma sencilla la conducta suicida se define como el as*****to de sí mismo, o el intento de este as*****to en el caso del intento de suicidio. Ahora bien, la conducta suicida no sólo constituye un acto autoagresivo de autodestrucción y de rechazo a la vida, sino que también es un acto hetero-agresivo, de destrucción hacia su entorno, en particular en lo que respecta a uno de sus miembros, en el que el suicida piensa crear culpa y remordimiento. Con este acto se manifiesta un rechazo definitivo a los otros, la decisión de no volver a convivir con ellos.

Es necesario mencionar que la conducta suicida no es considerada siempre una conducta patológica: tenemos por ejemplo los suicidios que se llevan a cabo por un ideal determinado, como los kamikazes, los huelguistas de hambre, los comandos suicidas, etc.

Sin embargo, en los casos anteriores, es mi opinión, que tras unos argumentos racionales de luchar por una determinada causa en la que se creé, puede esconderse una motivación psicopatológica

La ideación suicida se define como pensamientos de muerte (auto o hetero infringida) o a pensamientos acerca del suicidio con intentos de neutralización (American Psychiatric Association, 1994).

Debido a la baja especificidad la ideación suicida sola es un pobre predictor del riesgo futuro de intento suicida.

En cuanto a la explicación de la conducta suicida, diremos que es un acto sumamente complejo y ambiguo, del que no puede dar explicación una teoría única, debiendo además contemplarse el contexto social, familiar, cultural, religioso, político, de la época, etc.

De este modo diremos que, para el estudio y comprensión de la conducta suicida, es necesario un análisis interdisciplinario que contemple una serie de factores de índole histórico-bio-psico-socio-culturales.

Existe suficiente evidencia para asegurar que los factores genéticos están involucrados en el suicidio y que posiblemente se trate de una herencia de tipo poligénico. La predisposición genética para el suicidio podría ser independiente del trastorno psicológico subyacente. El factor genético puede ser una inhabilidad para controlar el comportamiento impulsivo y el trastorno psicológico o el estrés medioambiental pueden servir como mecanismos potenciadores.

Ahora bien, ciertas situaciones emocionales (como el abandono, el luto, la ruina, la enfermedad incurable, etc.) pueden llevar al acto suicida, pero hay que tomar en cuenta y esto es muy importante, que el acto suicida depende del umbral de reacción o del nivel de tolerancia del individuo ante las emociones y ante la frustración. O sea que, generalmente solo cuando el equilibrio psíquico de una persona es precario, o cuando, dicho de otra manera, existe una personalidad premórbida, los diversos factores externos (como el luto, la ruina, el fracaso sentimental etc.) pueden convertirse en causa de suicidio.

Las características de personalidad del individuo juegan un papel importante en la génesis del comportamiento suicida. Desde la perspectiva cognitiva, se ha demostrado que los individuos suicidas tienen mucha dificultad para resolver problemas, su pensamiento es dicotómico (todo o nada) y son poco flexibles en sus operaciones cognitivas. Exhiben además un bajo umbral para el "dolor emocional", tienen redes de soporte social limitadas y caracterizadas por el conflicto frecuente y experimentan constantes e intensas situaciones de estrés vital

Bajo esta perspectiva, el comportamiento suicida es visto como un comportamiento aprendido enfocado a la resolución de problemas y empleado cuando el individuo siente que no tiene otras opciones disponibles. El comportamiento suicida es formado y mantenido a través de reforzadores internos y externos: el alivio de la ansiedad y el aislamiento del entorno estresante, respectivamente

Continuando diremos que hay que distinguir entre el suicidio, el suicidio errado o fallido y la tentativa de suicidio “planeada”.

El comportamiento de estos últimos ha sido llamado para suicidio o gesto suicida, el cual se caracteriza por la impulsividad y la utilización de métodos menos letales, muchas veces sin fines determinados de quitarse la vida. Las mujeres llevan a cabo más gestos suicidas, mientras los hombres presentan más suicidios consumados o intentos severos fallidos, los cuales se caracterizan por un mayor grado de planeación (Mann & Arango, 1992,)

En el suicidio la intención es, ante todo, el deseo de una autodestrucción definitiva, de un aniquilamiento del yo. Lo mismo sucede con el suicidio errado y en ambos hay un mensaje que es necesario descodificar. En la “tentativa de suicidio planeado” muchos buscan atraer la atención de su entorno hacia ellos y sus problemas. Es una “llamada de atención” de socorro, muchas veces de chantaje afectivo o de otro tipo. El sujeto está buscando ayuda, atención, comunicación, o creando en muchos casos remordimientos y culpabilidad en otras personas, ya sea para obtener ganancias y ventajas, o bien para mantener física y/o afectivamente ligado a ellos a una determinada persona. Cabe recordar la existencia del síndrome pre-suicidario, donde se da la representación mental del acto: la idea de suicidio y posteriormente el deseo de muerte.

Esta idea suicida emerge de un estado emocional pesimista, depresivo y sin esperanza. La idea surge, desaparece, vuelve, se mantiene, hasta que se da el deseo de muerte y se ejecuta el acto.

No debemos olvidar los llamados “equivalentes suicidas”, que son formas simbólicas de suicidarse, muy comunes en nuestros días: el alcoholismo, el tabaquismo, las dr**as, el rechazo al tratamiento, etc.

22/06/2020

Buenos Días!

Les deseamos una excelente semana y les compartimos esta información:

AUNQUE TE QUEDES EN CASA, no vas a evitar al Covid 19.

Algún día vas a tener que salir y el virus seguirá por ahí como muchos otros.

Pero un cuerpo sano, fuerte y con vibración alta es menos propenso a enfermarse y morir con el Covid 19.

¿Y que crees ? Vendrán otras pandemias y otros virus mutados letales, etc.

El 80% de este país necesita empezar a entender que, o CUIDAS BIEN tu cuerpo, o el Covid u otro virus, tarde o temprano, te OBLIGARÁ a regresar a casa, y eso nadie lo está diciendo en las noticias. Solamente dicen: "No salgas, no veas a nadie y muere de miedo en el encierro".

LO QUE NO NOS ESTÁN DICIENDO ES QUE: El mantenernos sanos, física y emocionalmente, nos puede colocar en el grupo de los asintomáticos.

TAMPOCO NOS ESTÁN DICIENDO como lograr una salud óptima. LO QUE SI ESTÁN DICIENDO es, como frenar la propagación, pero NO el como enfrentar, resistir y superar esta, o posibles futuras pandemias. Así que si en los últimos meses o años has tenido un peso y alimentación sana no te preocupes estarás bien.

Si realmente queremos evitar vernos severamente afectados por el COVID 19, la pregunta que deberíamos estar haciéndonos en este tiempo es:

¿COMO FORTALEZCO MI SISTEMA INMUNOLÓGICO?

Aquí la respuesta, y es algo que todos sabemos pero pocos lo hacemos :

• HACER EJERCICIO REGULARMENTE (Eliminamos toxinas y ayudamos a la distribución completa de los nutrientes y defensas de nuestro cuerpo)

• DESCANSAR LO SUFICIENTE (Solo cuando estamos dormidos, los órganos y químicos de nuestro organismo se restauran)

• NO FUMAR (TODAS las partículas de humo irritan y dañan los pulmones)

• TOMAR LA CORRECTA Y SUFICIENTE AGUA (Alcalina, purificada, NO embotellada en envases de plástico).

• EVITAR EL ESTRÉS (Durante el estrés, el cuerpo libera sustancias altamente tóxicas)

• MANTENER PENSAMIENTOS, EMOCIONES, ACTIVIDADES, Y COMPORTAMIENTOS POSITIVOS. (TODAS las emociones negativas nos enferman, tu eliges)

• EVITAR EMPACHARTE CON EXCESO DE INFORMACIÓN DE LO QUE SUCEDE. (El efecto psicológico y emocional que esto produce, no es bueno)

• TOMAR SUFICIENTE SOL (Cuando la piel se expone directamente al sol, de forma moderada, esta produce Vitamina D)

• MANTENER UN PESO SALUDABLE (De todos los contagiados, la mayoría son pacientes con obesidad, diabetes, y problemas cardíacos)

• AMIMENTOS RICOS EN VITAMINA C (Un cuerpo ácido se enferma fácilmente. Un cuerpo alcalino, rara vez se enferma. La Vitamina C alcaliniza nuestro cuerpo)

• EVITA EL EXCESO DE CLORO (irrita e inflama los pulmones)

Tengamos presente que se trata de un virus, y el mantenernos en casa sólo hace que los hospitales no se saturen tan rápido. Pero la realidad es que, tarde o temprano, nos expondremos al COVID 19. Por lo tanto, un organismo inmunológicamente SANO es más probable que se salve, a diferencia de uno que esté vulnerable y enfermizo.

ESA ES LA DIFERENCIA ENTRE LOS CONTAGIADOS, Y LOS ASINTOMÁTICOS.

Este escrito no es para que dejes de seguir las normas de salud e higiene que el gobierno de tu país te indique; es para que tomes responsabilidad de tu vida y te cuides HOY, MAÑANA Y SIEMPRE.

Eleva tus defensas, eleva tu responsabilidad, eleva tu frecuencia, eleva tu inteligencia corporal............y mantente SANO!!!

Autor Desconocido.

15/06/2020

Buenos dias!

Iniciamos la semana con ésta valiosa información:

Tres eventos recientes han generado una gran polémica. Insultos, recriminaciones, actitudes xenofóbicas y discriminatorias, críticas, ofensas, justificaciones, etc. van y vienen.

Es indudable que la situación de crisis que ha traído el virus con todas sus derivaciones en salud, económicas y sociales, ha afectado nuestra salud mental y por ende nuestra capacidad de tolerancia, prudencia y comprensión. Ahora más que nunca debemos ser empáticos, tratar de comprender los diferentes puntos de vista y ponernos en “los zapatos” de los demás. Las normas de respeto y acatamiento de directrices deben ser seguidas lo mejor posible.

Debemos mantener la calma y pensar no dos, sino 10 veces que decir y cómo actuar.

Con respecto a los ciclistas, es necesario un esfuerzo conjunto: respetarlos y cuidarlos y que éstos respeten por igual las distancias y las directrices de salud. Es fácil, si nos percatamos que todos nos beneficiamos.

Con relación al cierre de frontera por parte de Nicaragua, recordemos que el pueblo nicaragüense en su gran mayoría es un pueblo trabajador y hermano que está en manos de una dictadura ignorante.

Busquemos formas de trasladar los productos de Centroamérica, cuidemos nuestra frontera para el no ingreso de ilegales y respetemos en sana convivencia a nuestros vecinos que han trabajado y compartido por años con nosotros.

Finalmente, en el caso del matrimonio igualitario, debemos recordar que los derechos y el respeto al pensamiento ajeno, es la base fundamental para la sana convivencia.
Pero ante estos eventos y cualquiera otros que van a suceder (no olvidemos que ya empezó de nuevo el fútbol), demostremos al mundo que los costarricenses, además de ser un ejemplo en salud y en democracia, somos un ejemplo en educación y respeto por nuestros semejantes.

Dr. Jorge González Pinto

Buenos díasLes presentamos nuestros servicios
05/06/2020

Buenos días
Les presentamos nuestros servicios

05/06/2020

Ante la aparición de la Pandemia Covid 19, el mundo entero está experimentando una crisis como nunca o muy pocas veces ha vivenciado, no sólo por su impacto en la salud física, sino que también por las repercusiones psicosociales que conlleva ante las medidas de aislamiento generalizadas que se han tomado, que tienen una alta incidencia en la economía y en la salud mental de las personas.

Las relaciones familiares y de pareja, que establecen un vínculo afectivo y una interacción recíproca entre dos o más personas, ante la medida de aislamiento social prolongada, pueden derivar en otra crisis agregada a la Pandemia Covid 19, ya que dicho concepto implica un cambio negativo, brusco, difícil e inestable durante un proceso, con una modificación importante en el desarrollo de la vida cotidiana.

Dado lo anterior es de suma importancia encontrar y utilizar los mecanismos necesarios para afrontar ese cambio, ya que, si se da un mal manejo de nuestras relaciones, puede desembocar en una crisis familiar y de pareja importante, que puede llevarnos al deterioro y a la ruptura en las relaciones e incluso hasta la temida y nefasta violencia intrafamiliar.

Por tal razón, a continuación, señalizaré los principales aspectos que hay que contemplar y las vitales acciones que se deben tomar, para manejar y sobrellevar esta crisis, con todas sus repercusiones en el campo emocional e inter relacional.


Comunicación, expresión y reflejo de sentimientos
La comunicación es el proceso de transmisión e intercambio de mensajes entre un emisor y un receptor, que cuenta además, entre otras, con un código: conjunto de signos que serán utilizados para crear el mensaje (palabras, gestos, símbolos); con un mensaje: que es la información o conjunto de datos que se transmiten; con un canal de comunicación: es el medio físico que se utilizará para enviar el mensaje y con ruido: que son todas las distorsiones que pueden influir en la recepción del mensaje original, y pueden ser tanto del emisor, como del canal o del receptor.

De tal manera, si a las presiones y tensiones propias de la Pandemia Covid 19, le agregamos el aislamiento social, que viene a alterar nuestras actividades cotidianas y que nos “obliga” a una relación casi constante con nuestra pareja y familiares de convivencia, vamos a encontrarnos ante muy probables problemas de comunicación, con interpretaciones confusas y distorsiones en los mensajes, con la consiguiente aparición de actitudes y palabras agresivas y fuera de contexto.

Por lo tanto, es importante mantener la comunicación constante, expresar nuestros sentimientos respecto a la situación de crisis y esperar de los otros que nos escuchen, entiendan y nos ayuden con esos sentimientos.

La técnica de hacer reflejar los sentimientos sirve para tratar de entender el punto de vista del otro. Consiste en comunicarle al otro lo que se está percibiendo de los sentimientos y emociones que éste está sintiendo en el momento o que dice que sintió mientras evocaba ciertas situaciones.

Para comunicarnos con nuestra pareja y familia es necesario que seamos claros, directos, oportunos, genuinos, que completemos el mensaje que queremos dar, que seamos congruentes entre lo que decimos y cómo lo decimos y que podamos dar y recibir retroalimentación. Tenemos que evitar: ser evasivos, inoportunos, incongruentes, agresivos, poco sinceros y no dar ni aceptar retroalimentación.



A continuación, algunos factores que pueden presentarse para obstaculizar una buena comunicación:

Abuso del lenguaje
Uso de sobrenombres y de palabras que generan confusión emocional
Desatención
Ignorar sentimientos
Absolutismo
Generalización


Finalmente, los requisitos para una adecuada comunicación:

Respeto
Escuchar con atención
Poder expresar aceptación: afectiva y amigable
Tomar en cuenta necesidades del que da y del que recibe
El mensaje debe ser congruente
Planear la oportunidad para hablar:
Planear el tiempo suficiente
Desconectar el teléfono y no permitir que otras personas interrumpan
Aceptar todos los sentimientos que se presenten y el derecho de todos para la expresión de dichos sentimientos
Describir realmente sus pensamientos y sentimientos
Iniciar cualquier conversación comprendiendo ambos que la meta es mejorar la comunicación
Saber escuchar y hacer un verdadero esfuerzo por comprender a la otra persona


2. Respeto, tolerancia y espacio vital:

Siempre, pero aún más en situación de crisis, es fundamental el respeto: respeto a lo que siento, a lo que digo, a mis temores, a mis dudas, a mis inquietudes, a mis ideas y a mis sentimientos. Además, debemos ser más tolerantes con los demás miembros, comprendiendo que estamos ante una situación inédita, desconocida y para todos, en mayor o en menor grado, angustiante y estresante.

Debemos respetar nuestro espacio físico y emocional. Hay que recordar que con el aislamiento nuestras actividades habituales han cambiado notablemente y el ser humano necesita de su espacio físico y emocional. Debemos permitir que cada quien tenga y se le respete su individualidad y su espacio físico y emocional. Así como es bueno el compartir, es bueno la actividad propia e individual.



3. Actividades sustitutas individuales y de pareja

Al permanecer mucho más tiempo en casa, es importante, cuando la actividad laboral cese y así lo permita, la búsqueda de actividades alternativas, tanto a nivel individual como de pareja y familia. Individualmente se puede recurrir a la lectura, las artes, la cocina, el arreglo de closets y de habitaciones, la jardinería, el ejercicio, etc. Algunas de estas también se pueden realizar en pareja y agregar juegos de mesa, series de televisión, labores propias del hogar y otras tantas tareas que siempre dejamos como “pendientes”. Todo lo anterior nos mantendrá ocupados y ayudará a despejar la mente del tema crisis.

Explotemos nuestra imaginación y creatividad: re inventémonos.



4. Comunicación externa

Es fundamental mantenerse en contacto vía telefónica, por video llamadas o por redes sociales. Se esté laborando desde casa o no, es importante tomarse un tiempo para comunicarse con familia y amigos, no sólo para conocer su estado de salud, sino que también para tratar diversa temática, preferiblemente ajena a la situación de crisis y recibir y dar consejo e ideas para llevar de mejor manera el distanciamiento social.



5. Deporte y ejercicio

En la medida de que el tiempo y la actividad laboral lo permita, es importantísimo para la salud física y emocional el realizar alguna rutina física y si es posible caminar o trotar y hacer bicicleta con todos los cuidados del caso para prevenir accidentes, que serían inoportunos y nefastos en esta época.



6. Cuido personal

Vivamos solos, en pareja y/o en familia, es necesario mantener nuestro cuidado y arreglo personal. Es importante para nuestra autoestima y para sentirnos bien. Ignorar lo anterior puede conllevar a estados depresivos.



7. Exposición de artículos relacionados al virus

Así mismo para evitar la ansiedad y la depresión, no debemos mantener a la vista ni desordenadamente aquellos artículos propios de la crisis, tales como mascarillas y guantes. Tenerlos a mano, pero no a la vista, ya que son estímulos que nos recuerdan constantemente la situación crítica por la que estamos atravesando. Hay que evitar el tema cuando es innecesario.



8. Información noticiosa

Si bien es importante mantenernos al tanto de la evolución de la crisis y de las directrices de los entes oficiales y autorizados, debemos limitar el tiempo de escuchar y ver las noticias para no saturarnos y evitar al máximo la lectura en redes sociales de una gran cantidad de noticias no autorizadas, poco científicas y muchas de ellas falsas, que sólo generan ansiedad, depresión y sobre todo confusión. Lo mismo evitar la lectura de opiniones fatalistas, apocalípticas e infundadas que ningún bien nos proporcionan. Evitar también la lectura de comentarios con tinte politiquero, que, en lugar de ofrecer soluciones concretas, se limitan al insulto y a la crítica destructiva. Y por supuesto tener mucho cuidado con la “pomada canaria” y las curas milagrosas que nos ofrecen fuentes no científicas. Pueden traer serias consecuencias para nuestra salud, al menos que se trate de consejos de higiene y de “remedios” caseros de nuestros ancestros que no llevan peligro alguno.



9. Meditación y espiritualidad

La meditación, el yoga, la relajación son fuentes de bienestar y de reducción del estrés, con el consiguiente beneficio para nuestro aparato inmunológico. Así mismo individual o colectivamente, buscar un espacio todos los días para agradecer y pedir de acuerdo a nuestras creencias particulares, por nuestra salud y por la superación de esta crisis. Fortalecer nuestra espiritualidad y nuestros valores. Pensamientos positivos atraen acontecimientos positivos; pensamientos negativos atraen acontecimientos negativos.



10. Búsqueda del equilibrio

Como en todo, es necesario buscar un equilibrio. Mantenernos en casa cuando eso sea posible. Regresar del trabajo directamente a casa, cuando se está trabajando fuera. Discriminar entre lo sensato y lo absurdo. No creer en recuperaciones inmediatas, ni en situaciones fatalistas y negativas. Caminar cuando nuestro lugar de residencia lo permita, mantener un lavado constante de manos y una excelente higiene personal y sobre todo seguir las instrucciones de los órganos competentes. Sólo unidos como país, se va a alcanzar la victoria más rápidamente.



11. Reflexiones para vivir mejor

Estímese a sí mismo
Acepte las cosas que no puede cambiar
Acepte a los otros como son
Acéptese con sus limitaciones y con sus fortalezas
Responsabilícese por sus sentimientos y por su comportamiento (no atribuya a otro sus malestares)
Confíe en sus propias capacidades.
Enfrente las dificultades haciendo algo (busque soluciones).
Deje atrás lo que le afectó fuertemente alguna vez.
Vea en su trabajo una oportunidad de disfrutar y de desarrollar sus cualidades
Controle sus emociones (ejercite el autocontrol).


12. Aprendizaje

No hay duda que las crisis nos ofrecen una gran oportunidad para el aprendizaje. Aprovechémoslo. La crisis nos hace ver lo frágiles que somos y también lo banales que podemos ser. Es nuestra oportunidad para comenzar de nuevo y darle valor a lo que realmente es importante: nuestra familia, nuestros amigos, nuestro trabajo, la solidaridad y nuestra naturaleza, que ha sido la gran beneficiada. Aprovechemos para ser mejores seres humanos y valorar las cosas simples de la vida y para darnos cuenta que lo material no compra la salud, ni el amor, ni la paz interior. Que nos pueden sobrar cosas materiales y nos pueden faltar espirituales. Demos gracias a nuestro Dios por esta magnífica oportunidad.

Dr. Jorge González Pinto

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