12/05/2026
Es hora de llamar la atención ⚠️
Si bien el estilo personal es respetable, el protocolo oficial exige el cumplimiento estricto de la solemnidad. Para proyectar una imagen acorde a la investidura del evento, es imperativo observar las siguientes formas:
1. El rigor de la etiqueta es para todos.
En contextos oficiales, la etiqueta dicta que ciertas áreas del cuerpo deben permanecer cubiertas para mantener la formalidad, quedando su exposición exclusivamente a eventos sociales:
Piernas
Hombros
Abdomen
Este rigor es mandatorio para quienes desempeñan funciones protocolares, pues su imagen representa la seriedad de la institución.
2. La invisibilidad del servicio.
La sobriedad del ejercicio protocolar trasciende la vestimenta. La conducta del oficial debe ser invisible e imperceptible, pero garantizando siempre una ejecución eficaz y eficiente. Evitando también incomodidades innecesarias a los invitados.