La visión de mundo patriarcal hegemónica de los hombres en nuestro país conlleva a comportamientos en los mismos de corte machista, conduciendo a sobreestimar sus capacidades de resiliencia en cuanto a procesos patológicos, ignorar su propia vulnerabilidad y esquivar su propia responsabilidad en procesos de Salutogénesis. Esto conlleva al desarrollo de conductas de riesgo derivadas por la exposici
ón voluntaria al peligro, evitación de la atención sanitaria y desarrollo, aprendizaje y ejecución de habilidades de afrontamiento disfuncionales en situaciones de estrés. Es en el marco de esta problemática y amparado por la Ley de creación del Día Nacional de la Salud Masculina y de la Política Pública Nacional de Salud Integral Masculina (Expediente n.º 18.012), que surge la presente Campaña de Salud Masculina propuesta por el Instituto WEM, tomando como vehículo de acción la perspectiva de la Promoción de la Salud. Según la Carta de Otawa en 1986, esta consiste en proporcionar a las personas los medios necesarios para mejorar su salud y ejercer un mayor control sobre la misma. Para alcanzar un estado adecuado de bienestar físico, mental y social un individuo o grupo debe ser capaz de identificar y realizar sus
aspiraciones de satisfacer sus necesidades de cambiar y adaptarse a su medio ambiente. Desde esta conceptualización y tomando en cuenta como eje principal el reforzamiento de la acción comunitaria, se pretende con la propuesta de esta Campaña sensibilizar un acercamiento a que los hombres se apropien de recursos para mejorar su salud, atendiendo a su propio contexto en virtud de sus propias posibilidades. Por tanto basada en esta nueva proposición del concepto de Salud, la campaña está diseñada bajo la confianza de la posibilidad de ser cada hombre responsable de su propia salud.