02/05/2026
🇺🇸🇨🇺 Se filtran informaciones sobre un verdadero terremoto en el Departamento de Estado. Al parecer, Donald Trump llamó furioso a Marco Rubio para exigirle explicaciones inmediatas.
Según las filtraciones, Trump le recriminó a Rubio que le habían asegurado que el "régimen" estaba a punto de caer todos los días después del almuerzo. Dicen que el magnate salió de la oficina dando gritos, con la presión arterial por las nubes, incapaz de procesar que la realidad cubana no encaja en el guion de Miami.
Para calmar las aguas, Rubio le prometió al presidente que, ojo, para el próximo martes "seguro, seguro, sí se cae el gobierno". (A ver si le alcanza el plazo).
El pánico cundió entre el equipo. Afirman que intentaron llamar por teléfono a la principal estratega del cambio de régimen, María Elvira Salazar, pero... milagrosamente no contestó nadie. Mientras tanto, el congresista Carlos Giménez alegó que no podía asistir a la reunión de crisis porque estaba sufriendo de una aguda y oportuna diarrea (totalmente comprensible cuando se le viene abajo el discurso de toda una vida).
En fin, la retórica rancia del "estado fallido", la "dictadura totalitaria" y el "cero apoyo popular" acaba de estrellarse contra un muro de pueblo cubano en las calles. Queda demostrado una vez más: no valen 100 Trumps dando patadas histéricas en el suelo del Despacho Oval para derrotar a un pueblo que decide salir a marchar en defensa de su patria.
_ Cuba X Siempre _