Corrían los primeros años de la Revolución Cubana, cuando los directivos de las cámaras de comercio y otras entidades privadas comenzaron a abandonar el país; fueron los propios empleados de la Cámara de Comercio los que solicitaron la intervención de las autoridades revolucionarias. Como interventor de la Cámara de Comercio fue designado Amadeo Blanco Valdés-Fauly, entonces jefe de la Oficina de
Ferias y Exposiciones del Banco para el Comercio Exterior de Cuba (BANCEC). Dicha oficina estaba subordinada al entonces subsecretario del BANCEX, Jacinto Torras de la Luz. En aquellos tiempos ya comenzaba a hacerse patente el bloqueo norteamericano contra Cuba y a intentarse aislar al país en el ámbito internacional. La dirección de la Revolución vio en la Cámara de Comercio un instrumento eficaz para contribuir a la búsqueda de nuevos mercados, apoyar la gran reorganización del comercio exterior cubano y enfrentar los efectos del bloqueo, viabilizando las relaciones de negocios con otros países. Así, en 1962 el Gobierno Revolucionario constituye la Comisión Gestora de la Cámara de Comercio, presidida por Amadeo Blanco, que elaboró el proyecto de una nueva Cámara de Comercio con estructura y fines diferentes. En 1963 la Cámara anterior fue disuelta y creada por Ley No. 1091 de 1ro. de febrero de 1963 la actual Cámara que ocupó, con su nuevo contenido, el lugar que dejara la que en 1927 tomara el nombre de Cámara de Comercio de la República de Cuba, nombre que también adoptó la institución creada por la Revolución. Ese propio año se celebró la primera asamblea anual de sus miembros asociados. Como un paso muy importante en el proceso de actualización del modelo económico cubano, de destaca la aprobación en el mes de marzo de la Ley no. 118 de la Inversión Extranjera y sus normativas complementarias. En este sentido, debe señalarse que en el Decreto no. 325, Reglamento de la Ley, se le asignó a la Cámara de Comercio como una nueva función, la responsabilidad de ser una de las entidades especializadas autorizadas para realizar las actividades de promoción de la inversión extranjera.