19/05/2026
La historia de Nidia García Berenguer se enciende cada vez que toma un tabaco entre sus manos. No es solo un gesto técnico: es memoria, oficio y orgullo. Nidia comenzó su vida laboral en 1984, en la fábrica de tabaco Alfredo López Brito de Cabaiguán, como aprendiz de torcedora. En aquel entonces, para entrar al sector era necesario que alguien respondiera por tu conducta. Quien le abrió esa puerta fue su propio suegro.
Desde muy joven Asumió responsabilidades en la Unión de Jóvenes Comunistas y en el sindicato, teniendo como referentes a dos dirigentes sindicales emblemáticos: Mario García y Genaro Molina. En 1986 obtuvo la condición de militante del Partido Comunista de Cuba, convirtiéndose en doble militante.
En 1988 fue trasladada a la fábrica de tabaco Pedro Larrea, en el Municipio de Sancti Spíritus. Allí tuvo el honor de ser maestra de torcedor en un momento histórico: la transición del tabaco de consumo nacional al tabaco de exportación. Ese cambio, lleno de exigencias técnicas y productivas, marcó su carrera y la preparó para los retos futuros.
Sus resultados en el sindicato la llevaron a ser miembro profesional de la CTC Municipal en Sancti Spíritus. En 1990 pasó a formar parte de su secretariado y, más tarde, fue promovida al Secretariado del Sindicato Provincial Tabacalero.
El año 2000 fue Secretaria General del Sindicato en la provincia, un cargo que ejercería con entrega y visión. Fue miembro del Consejo Nacional de la CTC desde 1997 hasta 2016, participando en los congresos 16, 17, 18, 19 y 20 de la CTC, así como en el 5to, 6to y 8vo Congreso Tabacalero. Recibió reconocimientos por 5, 10 y 15 años como dirigente sindical, además de la medalla Jesús Menéndez.
En 2007 fue promovida a miembro profesional del Secretariado Nacional del Sindicato Tabacalero, y en 2013 ya se había convertido en su Secretaria General. Siendo la única mujer torcedora que ha ocupado ese cargo.
Cuando en 2016 se integraron los sindicatos, Nidia continuó como miembro del secretariado nacional del Sindicato de Trabajadores Agropecuarios, Forestales y Tabacaleros, hasta que fue liberada en 2023. Ese mismo año recibió la Orden Lázaro Peña de Tercer Grado, el más alto reconocimiento que otorga el movimiento sindical cubano.
Nidia decidió seguir su vocación y aceptó el cargo de jefa de cuadro del Grupo Empresarial Tabacuba, donde trabaja hasta la actualidad.
"No me veo fuera del sector. Aprendí que ser tabacalero se lleva en la sangre", afirma con la voz entrecortada. "Con lágrimas en los ojos les digo: esto es mi vida. Siento orgullo de ser tabacalera. Si volviera a nacer, escogería este mismo oficio. Al tabaco le debo todo lo que soy".
Su mirada se humedece cuando habla del futuro. "Represento y representaré a los torcedores siempre. Mientras esté viva y exista el sector tabacalero, habrá una Nidia que llore y recuerde con pasión los años transitados y la historia vivida".