15/08/2026
📍La Indicación: ¿La norma bastarda de la Administración?
👉Colegas del Derecho, nunca pensé que tendría que defender la Resolución 223/2018 “Metodología para la elaboración de resoluciones e instrucciones” del Ministerio de Justicia.
Esta disposición nos dio un manual detalladísimo (demasiado, dirían algunos) para redactar normas administrativas con forma, jerarquía, estructura y fondo. Todo parecía ordenado: cada disposición en su lugar, cada rango en su escalón.
Perfecto, ¿verdad?
😑Pues no.
Porque en la práctica administrativa cubana ha resurgido con fuerza un viejo conocido: la indicación. Esta norma bastarda que:
✅ No tiene rango definido.
✅ No aparece en la Metodología.
✅ No sigue la estructura de la 223.
✅ Pero se debe cumplir como si fuera una orden militar.
🤔 Ironía aparte. Resulta que para emitir una simple instrucción hay que pasar por todo un proceso formal, pero para dictar una indicación – cuyo alcance jurídico es un misterio – basta con la voluntad de turno.
¿Casualidad? No. ¿Resistencia administrativa? Tal vez. ¿Zona gris del Derecho? Sin dudas.
⚖️ VALORACIÓN TÉCNICO JURÍDICA BÁSICA SOBRE LA INDICACIÓN
Atenta contra la jerarquía normativa: Una indicación no es ley, ni decreto-ley, ni decreto, ni resolución o reglamento, pero pretende obligar como si lo fuera. Su jerarquía es difusa, generando incertidumbre sobre su validez y eficacia frente a otras normas. El uso paralelo de esta figura no prevista legalmente como fuente de obligaciones no es creatividad jurídica; es inseguridad jurídica en estado puro.
Nos devuelve al pasado (y no a uno bueno, jurídicamente): ¿No recuerdan aquellas famosas cartas circulares de otra época? Exacto. Aquel antecedente que creíamos superado parece tener un primo hermano que evidencia una cultura institucional que recurre a vías informales para generar obligaciones – una práctica que la Resolución 223/2018 buscaba precisamente erradicar – mostrando resistencia al cambio normativo.
Desafía la predictibilidad: Si el ciudadano o el funcionario no pueden saber qué fuerza legal tiene una indicación frente a otra norma publicada en Gaceta Oficial, entonces el Derecho deja de ser garantía y se convierte en adivinanza. La ausencia de regulación y el uso discrecional de las indicaciones dificultan el conocimiento y aplicación de las reglas.
🧠 A LOS COLEGAS EN FORMACIÓN
Este fenómeno no es un simple desorden administrativo. Es un caso de estudio perfecto para entender que el Derecho no es solo lo que dice el texto, sino lo que realmente obliga en la realidad. Y ciertas prácticas – aunque técnicamente defectuosas – pueden llegar a adquirir eficacia legal y desafiar la dogmática jurídica.
Y ahí radica el reto del jurista cubano de hoy: No basta con conocer la norma; hay que denunciar este tipo de ficción cuando la norma se evade.
¿Ustedes han tenido que lidiar con indicaciones que no saben si son sugerencias, órdenes o caprichos con disfraz jurídico?
Los leo en los comentarios. Y si alguien tiene una Indicación que regule las indicaciones, que levante la mano…