13/10/2026
Intestino y cerebro están más conectados de lo que parece.
El eje microbiota-intestino-cerebro constituye una red de comunicación bidireccional en la que participan el sistema nervioso, el sistema endocrino y la respuesta inmunitaria.
En este contexto, Hericium erinaceus despierta especial interés por sus compuestos bioactivos, entre ellos β-glucanos, hericenonas y erinacinas, y por su relación con mecanismos intestinales, inmunitarios y neurológicos.
En el reel te contamos algunas de las claves para entender por qué hablar de salud intestinal también puede significar hablar de función neurológica.
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