16/09/2012
Todo poder conlleva una gran responsabilidad
En estos días tuve la oportunidad de volver a ver una película muy famosa del Director Sam Raimi, lanzada en el año 2002 titulada “Spiderman”. El mensaje central de la película es cuando el súper héroe entiende y aprende a vivir esta frase: “Todo gran poder conlleva una gran responsabilidad”.
Es asombroso cuán poco se analiza esta frase. Hay muchas formas diferentes de entender y darle uso al poder, sin embargo aquí lo quiero enfocar desde el punto de vista gerencial y supervisorio.
Liderar y gerenciar a un grupo de personas, es una forma de tener poder sobre ellos. Todo lo que hagas, digas y pienses, así como todo lo que dejes de hacer, decir o pensar, genera un efecto sobre tu gente, y allí entra en juego “la gran responsabilidad que has adquirido”.
He visto en las Organizaciones como un gran número de personas quieren ser supervisores y gerentes, y otros que de hecho ya lo son, no logran entender que si tienes este poder implica un precio a pagar: la responsabilidad y esto apunta que su poder es definitivamente un servicio.
Estas personas si entienden que asumiendo o ya teniendo un cargo de supervisión, deben apropiarse de una mayor responsabilidad en lo que respecta a sus funciones técnicas, sin embargo, les cuesta concebir que esa responsabilidad no sólo se limita al área técnica, sino que es más importante aún el nivel de responsabilidad que adquieren en las relaciones con sus colaboradores. Recuerda que tus colaboradores pueden ser tus mejores críticos. También pueden ser tus mejores aliados o tus peores enemigos… ¿De qué lado los prefieres tú?
¿Quieres ser gerente o supervisor realmente líder? te invito a que hagas un check list de las siguientes responsabilidades que deberás asumir. ¿Ya eres un gerente o supervisor de un área? igualmente te invito a que hagas el mismo check list y verifiques qué estás haciendo o dejando de hacer y dónde pueden estar tus puntos de mejora para ser un real Líder de tu grupo:
Responsabilidades de un Gerente / Supervisor Líder:
Se lideriza y gerencia a sí mismo: pienso que esta es una de las responsabilidades más importantes y forma parte de un día a día, implica trabajar en ésto frecuentemente. Incluye manejo de emociones, trabajar constantemente en tu autoconfianza y superación de temores, búsqueda de la expansión personal y profesional, integridad, visión de futuro, equilibrio en tu vida personal, incrementar la capacidad para asumir nuevos retos.
Modelaje: recuerda que al tener el poder de ser el gerente o supervisor te conviertes automáticamente en el modelo a seguir. Tus actitudes, acciones, palabras, y la forma como manejas cada una de las situaciones que se te presentan diariamente serán de impacto para ellos, bien sea de forma positiva o negativa. Tú tienes el poder de decidir cual modelo quieres ser y convertirte en ese ideal. Esto se logra con la gerencia de sí mismo.
Auténtico compromiso y dedicación con la expansión, desarrollo y crecimiento de tu gente: utiliza herramientas como la delegación, la escucha activa, el feedback correctivo, el reconocimiento, dedicación de tiempo para enseñar, coaching, entre otras, a fin de potenciar a tus colaboradores. Si no sabes cómo utilizar estas herramientas, entonces dedícate a prepararte, informarte, y aprender a utilizarlas de manera efectiva.
Confía en tu gente y sé confiable: fomenta y construye en el día a día relaciones basadas en la confianza y la credibilidad. No mientas, cumple tus promesas, se congruente con lo que piensas, sientes, dices y haces, conoce tus limitaciones y no te comprometas cuando sepas que no vas a cumplir, concreta acuerdos claros, cree en tu gente de forma genuina, apóyalos y también déjalos que se equivoquen y aprendan, conviértete en un creador de oportunidades, sé un mentor para ellos.
Valoración: hazle saber a tus colaboradores con acciones y palabras genuinas, cuánto los valoras, respetas y aprecias, fomenta la participación, otorga reconocimientos por un trabajo bien hecho, comunícale sus productivos aportes, trátalos como seres talentosos, así la persona no demuestre su talento en ese momento, pero les creas la expectativa para que ese talento florezca.
Entusiasmar: en todo momento, pero sobre todo en los momentos difíciles. Contagia al otro de tus propósitos con entusiasmo. Si tú lo haces con entusiasmo y convicción la reacción que estimularás es hacerle sentir al otro que lo que hace es significativo y trascendental, en consecuencia su desempeño será el mejor.
Te conviertes en un aprendiz constante: entiendes que lo mejor que te puede pasar es tener gente talentosa a tu lado, tienes la suficiente humildad para saber que todas las personas que entran y salen en tu vida, tienen algo valioso en cada una de ellas que te dejarán un aprendizaje.
Estas son las responsabilidades más importantes que debes asumir para ser un gerente o supervisor realmente Líder y si ya lo eres, pues entonces trabájalo todos los días. Recuerda que eres un “servidor” de tus equipos.
Usa tu poder para ser una plataforma de crecimiento y expansión, y no sólo uses el poder para tu beneficio propio, de esta manera serás un profesional extraordinario y te sentirás cada día más satisfecho y orgulloso de ti mismo.
Antonella Bacco