08/09/2026
Cada vez que trabajo con una empresa o entro a un aula, hay una pregunta que cobra más importancia en mi:
¿𝐄𝐬𝐭𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐩𝐫𝐞𝐩𝐚𝐫𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐚 𝐥𝐚𝐬 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐡𝐚𝐜𝐞𝐫 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫 𝐞𝐥 𝐭𝐫𝐚𝐛𝐚𝐣𝐨 𝐝𝐞 𝐡𝐨𝐲, 𝐨 𝐭𝐚𝐦𝐛𝐢𝐞́𝐧 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐫𝐞𝐬𝐩𝐨𝐧𝐝𝐞𝐫 𝐚 𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐯𝐢𝐞𝐧𝐞?
Estoy convencida de que capacitar ya no puede limitarse únicamente a enseñar procesos, productos o herramientas. Eso sigue siendo necesario, pero ya no es suficiente.
La tecnología y la Inteligencia Artificial están transformando funciones, automatizando tareas y cambiando la manera en que trabajamos, uno de los grandes compromisos de quienes lideramos equipos es ayudarlos a desarrollar capacidades que les permitan seguir siendo relevantes y aportar valor en un entorno laboral diferente.
Hoy debemos fortalecer competencias como el pensamiento crítico y estratégico, la capacidad de análisis y toma de decisiones, la comunicación, la creatividad, la adaptabilidad, la inteligencia emocional, el liderazgo, la orientación al cliente y el uso inteligente de la tecnología y la IA.
No se trata de competir con la Inteligencia Artificial. Se trata de aprender a utilizarla y, al mismo tiempo, desarrollar aquello que la tecnología no puede asumir por nosotros: el criterio, la empatía, la capacidad de conectar con otros, comprender contextos, inspirar confianza y tomar decisiones con sentido humano.
Y aquí también hay una responsabilidad individual: ningún profesional debería esperar que su empresa sea la única responsable de prepararlo para el futuro. Aprender, actualizarse y evolucionar también es parte de nuestra propia gestión profesional.
Por eso, quizás la pregunta que debemos hacernos como líderes no sea solamente:
¿𝐄𝐧 𝐪𝐮𝐞́ 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐜𝐚𝐩𝐚𝐜𝐢𝐭𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐚 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐨𝐬 𝐞𝐪𝐮𝐢𝐩𝐨𝐬?
Sino:
¿𝐋𝐨𝐬 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐩𝐫𝐞𝐩𝐚𝐫𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐜𝐮𝐦𝐩𝐥𝐢𝐫 𝐥𝐚𝐬 𝐭𝐚𝐫𝐞𝐚𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐭𝐢𝐞𝐧𝐞𝐧 𝐡𝐨𝐲 𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐢𝐫 𝐚𝐩𝐨𝐫𝐭𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐯𝐚𝐥𝐨𝐫 𝐜𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐞𝐬𝐚𝐬 𝐭𝐚𝐫𝐞𝐚𝐬 𝐜𝐚𝐦𝐛𝐢𝐞𝐧 𝐦𝐚𝐧̃𝐚𝐧𝐚?
Te leo en los comentarios!