19/02/2022
Números son números, y son abrumadores. En especial para el pequeño, y mucho más para el emprendedor. Con presupuesto limitado pero mucho deseo de hacer las cosas bien, iniciamos nuestras operaciones o nuestro proceso de reestructuración de la mano del único aliado estratégico que pensamos que necesitamos o que quizás conocemos: nuestro contable. Arrancamos la marcha, facturamos bien, nuestro negocio tiene buena acogida…pero cada mes va quedando menos y menos dinero disponible. Cuando nos venimos a dar cuenta, estamos abrumados en gastos y costos, y cuando vamos donde nuestro contable, sólo nos indica que tenemos todo en orden y que estamos al día. ¿Te parece conocida esta situación?
Cómo es posible, que si todo está en orden y estoy al día, facturando bien…¿no quede dinero? Y ahí comenzamos a aprender (a la mala) que números son números, pero declaraciones y reportes no son dinero; porque el contable va a interpretar y presentar lo que tenemos (sea lo que sea), pero difícilmente dé ese paso atrás para quizás darnos mejores ideas sobre CÓMO gestionarnos para que el dinero nos rinda más y veamos beneficios. Así, en mayúsculas.
Desde cómo distribuir nuestro dinero, cómo organizar nuestro presupuesto, cómo hacer uso eficiente de los productos financieros y hasta cómo elegirlos, la entidad que nos suplirá estos servicios, alternativas de inversión, fuentes alternas de ingreso, manejo de gastos ocultos…hasta cómo organizar nuestras finanzas personales a modo de que nuestros baches propios no impacten negativamente nuestro negocio. Contar con un apoyo financiero NO TIENE PRECIO. Si, así; en mayúsculas también.
Para nosotros es un placer inmenso verte crecer, lograr tus metas, y que el dinero no te falte nunca. ¡Escríbenos, construyamos tu emporio juntos!