07/04/2024
“Que no mueran nuestras tradiciones”.
Traditio=entrega de enseñanza.
Una de las principales sino la fundamental de transferir los conocimientos las destrezas y habilidades alcanzadas por una determinada sociedad, a la generación que le relevará en el poder y los mandos en sus diferentes expresiones; es el símbolo de la tradición que en determinada fecha y lugar se escoge para ese solemne fasto o fiesta.
En nuestro particular caso al ser herederos de una sociedad netamente agraria concursada por sociedades tan antiguas como complejas como yumbos, panzaleos, incas y la presencia castellana que en el siglo XVI amalgamó esta estructura socio cultural hacia diferentes expresiones.
El espíritu profundo que resume y ata esta tradición es la vocación agraria sostenida ya por estas diferentes culturas que se encuadran hacia ese objetivo que es reverenciar a la tierra por los productos ofrecidos luego del ciclo anual en el cual la sociedad ha depositado y ejercido lo mejor de sus conocimientos saberes y detalles de su territorio para cumplir cabal el proceso desde siembra hasta cosecha.
La visión cristiana u occidental va superponiendo sus ritos y celebraciones sobre la estructura de esquemas religiosos antiguos, pero podemos decir, que la esencia de los actos son agradecer a la tierra, al sol, a la luna, a los astros, aciertos animales, a ríos, lagunas y sitios sagrados dentro de los conocimientos antiguos. Por ello se escoge un sitio y tiempo de esa guarda o rito de agradecer, es la sacralización del tiempo y del espacio.
El hacer presidir el desfile marcha o peregrinación como sea nombrado, por las autoridades del poder y seguido por la imaginería representada en las imágenes cristianas, representa la salida del jefe étnico y su corte de capitanes y tras ellos las momias de sus antecesores en el poder, momias que se mostraban a las nuevas generaciones para ejemplo de lo que debe ser la lucha por supervivencia y manera de garantizar la hegemonía de esa sociedad. En los andes del norte no está evidenciada la presencia de momias de niños en las cumbres de las montañas, pero es posible haya habido esta práctica inca como ritual de agradecimientos a las montañas protectoras, las capa o guagua cocha.
Los símbolos que se muestran aún sea de manera esquiva o tangencial, pero clara a la vista de la antropología, son al menos tres a rescatarse: el gallo elemento occidental y andino que indica la medida del tiempo, su canto al amanecer y al atardecer anunciando fin de jornada; el perro elemento andino ya que ha sido hallado en tumbas prehispánicas, es el símbolo de quien anuncia la muerte y a la vez conducirá al otro mundo; el caballo es un símbolo asimilado y que muta fácilmente en la simbología andina con el amuro o la serpiente que a la vez se entiende es el camino tanto de caminar como el de aprender. Por eso el camino del inca es considerado como camino de la sabiduría porque mientras más se alcanzaba al norte más se aprendía de cultura, geografía y mas llegaba al punto donde el sol se sentaba. Esta fecha no se escogía en vano, sino de acuerdo a la posición del sol, esta vez fue el equinoccio de marzo o fiesta del fuego sagrado andino.
Transferir estos conocimientos tan antiguos como validos para una sociedad dedicada a la agricultura en un medio tan espectacular como frágil, es la primordial y responsable tarea no solo de investigadores sino de las instituciones y autoridades cuya principal función es sostener la identidad local. Sino no hay esta meta. Todo queda impregnado en el refrán popular” mas el caldo que los huevos” porque subutilizamos unas valiosas expresiones culturales en cursi volatería.
Educar y formar a los niños en la correcta transferencia de la tradición es el actual reto, desde luego sin desmerecer los avances de la técnica, pero siempre hurgando y sosteniendo el hilo de nuestra rica historia a la cual la desmerecen los afanes comerciales, chauvinistas, folcloristas y hasta indigenista que le dan p***a y sabor a cocinado, pero que en el fondo empalidecen el profundo sentido de TRADITIO.
Enseñar que la tierra da frutos porque el hombre trabaja respetando su ciclo y con los beneficios del sol el agua y las aves estacionales, que los páramos y bosques son parte del ciclo de vida de hombre animales y plantas por tanto el páramo es intocable, que el agua no viene de la llave sino se filtra desde las nubes a las montañas y por los ríos llega a las ciudades, que no hay animales salvajes o malos, como nos enseñaron ciertos curas, todos tienen su papel mutualista en la vida; que el verdadero bautizo con la naturaleza es con el agua gélida, que no hay de menos trabajar descalzo en la tierra; que hablamos tan bien una lengua que no es nuestra pero tenemos un aparato bucal apto y propicio para el quichua; que el cóndor siempre vence al toro; que no hay diferencia por apellido o color de piel todos somos seres humanos ; y lo que es mas importante que todo lo que lean o te digan siempre pase por el filtro certero de tu fresco entendimiento. Y como dijo el hombre de a caballo de la Mancha “boca sin diente es como molino sin piedra, y en más has de estimar un diente que un diamante”.
Nota: Dedicado a Samuelito Mosquera en su afán de preservar nuestras tradiciones.