07/06/2024
MODO SHOPPING (4 de 4)
INTERPRETACIÓN DE LA COSA NOSTRA
Para la experiencia terrenal de tercera dimensión, el ser humano viene incorporado con la dualidad del titular, el bien o la conciencia y el alterno, el mal, el ego o inconciencia.
El caso es que el alterno ejerce la dirección de la monumental empresa que es el ser humano mientras el titular se empodera, requisito natural, indispensable para ejercer a cabalidad la dirección de sí mismo y de paso, disciplinar al indisciplinado alterno, con él o la, según el caso, que habrá de convivir por el resto de sus días en el planeta, luego de lo cual, esa dualidad tal vez se integre y la esencia se fortalezca.
Cambio de mando entre eficientes, sólo que, con intenciones y objetivos diametralmente opuestos. En esta danza de intereses, la intensidad del uso del talento ocupa un papel preponderante, el alterno lo utilizará al mínimo posible, conveniente para su gestión de decadencia, anti valores, problemas, lamentos, denuncias, protestas, enfermedad, dolor y sufrimiento, mientras que el titular, al máximo de sus posibilidades, para lo que se capacitó y conlleva todo un paquete de atributos que evocan trascendencia.
Qué, si el, o la titular, por A o B razones se pierde en el laberinto y la densidad de la tercera dimensión, prorroga en funciones al alterno, ego o inconsciencia, para lo que cuenta con muchas otras vidas, que son oportunidades para superar este nivel de exigencia y escalar al siguiente, con nuevos desafíos que enfrentar, conocimientos que aprender, responsabilidades que asumir y experiencias que vivenciar, de mayor jerarquía, por supuesto.
El asunto es simple, no hay dónde perderse, individualmente somos los responsables de nuestra situación y por interdependencia o simbiosis, queramos o no, interactuamos con el todo. En tal virtud, los problemas y sus derivados, pasan a ser indicativos de estar en armonía con las vibras negativas en la existencia, caso que obvio, se da por omisión, por delegar y no asumir el control interno directo o no cumplir con nosotros mismos, que es lo mismo.
Contraste con estar empoderados, bien lejos de las miserias humanas. Para lo que cabe recordar que venimos al planeta con la dualidad del bien y el mal incorporado y el condicionamiento establecido artificialmente por el sistema imperante, marca la tendencia o hegemonía de uno u otro bando, resultado que los indicadores sociales lo evidencian de forma clara y concisa.
Esto a nivel individual, a gran escala sucede similar, observa nomás que, como si de una auténtica pandemia se tratase, absolutamente todos los grandes e importantes sectores sociales, nacionales e internacionales: el educativo, el científico, el político, al empresarial, el periodismo, el religioso, el artístico, de la salud, fuerzas del orden, etc., todos con la responsabilidad a cuestas, desleales a sí mismos y sus principios de bien colectivo, conformes con el uso del talento básico, mirando para otro lado, atendiendo los efectos, la saturación de problemas, más no la causa consistente en el uso a medias del talento colectivo, que permanece encubierta, lo que a todas y todos perjudica porque minimiza o anula el real potencial humano, entonces, con las defensas bajas, vulnerables a todo tipo de males que aquejan a las sociedades, las víctimas y victimarios a la vez, de nosotros mismos.
Después de todo, a todas éstas importantes y enormes instituciones de los Estados, a más de que es su deber y responsabilidad para consigo mismos y por desenlace, para con el resto, les resulta fácil establecer las reglas del juego y utilizar el talento colectivo en su variedad de formas, acción que viabiliza el acceso a la reserva de talento latente, de inimaginables e incalculables proporciones, la misma que, da respuesta congruente a la gigante necesidad social de generar orden, riqueza y bienestar, dentro de los términos conscientes, esto es, ecológicos y saludables, afines a la vida, caso que, llegado su momento, habrá de encumbrar a la humanidad y su civilización en el cosmos.
Entender esto, a mi juicio, es parte importante de lo que llaman el despertar de la consciencia, que necesariamente habrá de tener consecuencias positivas para el género humano, de ahí la importancia vital de utilizar el talento colectivo al 100%, no a medias, al 100% y de una vez, porque ciertamente, por relevante, es tema que debe constar en la agenda del fantástico devenir colectivo.
Para saber a ciencia cierta sobre las diferencias en la gestión y efectos entre uno y otro, el del talento básico ya se conoce, es lo único que tenemos y cada cual lo podrá evaluar. La novedad radica en conocer el efecto del talento colectivo al 100%. Para el caso, un par de las tantas posibilidades, sería establecer las reglas del juego y organizar periódicas olimpiadas nacionales y mundiales de propuestas ciudadanas, por categorías, con las y los internautas como jurado, o, quizás esta otra, US$ 100.000, bastaría para, durante un año, poner a funcionar una de las versiones de la súper máquina del talento colectivo local a su óptima expresión, el inicio de muchos asuntos en verdad interesantes, de raigambre, tan sólo presente como un vago recuerdo en la memoria de lo que alguna vez habrá sido un propósito. Esto para empezar, luego para interactuar con las grandes ligas.
Sin contabilizar los enormes beneficios colectivos, la autosuficiencia económica del programa se efectúa con la edición del libro de puras propuestas ciudadanas, en sus categorías: nuevas fuentes de trabajo, reflexiones, teorías, recompensas a solicitudes puntuales, ficción, cómicos y ajustes de tueras al sistema, a comercializarse en los mercados, nacional e internacional.
El precio de utilizar el talento básico es que la sociedad, prácticamente se desenvuelve en el pasado, desactualizada, saturada de problemas, reactiva a los efectos de segregar el principal recurso público, el inmaterial, ajena a las novedades acordes con la gigante necesidad colectiva, en fin, en equilibrio, balanceo y armonía con las vibras negativas en la existencia.
Contraste con utilizar el talento colectivo a su óptima expresión, que redunda en prácticamente vivir actualizados, en el presente y creando el inmediato futuro en positivo, esto es, en equilibrio, balanceo y armonía con las vibras positivas en la existencia, como el resto de la naturaleza lo hace en automático. Acción que garantiza una realidad que honra al espíritu, saludable para ésta y las nuevas generaciones.
En esto, es bien importante el aporte individual que cada cual tiene para dar y, aunque insuficiente para la enorme necesidad, marca diferencias en el avance colectivo, no se diga con el de varios o el de la masa crítica, de forma que, el uso del natural talento colectivo, de relativo fácil acceso para el plural ciudadano en sus múltiples formas, pasa a ser la acción y el mérito detonante del masivo empoderamiento, mientras la inconciencia es relevada de sus funciones, lo que significa, de paso, como sucede en el sistema educativo, que el colectivo ha superado la interpuesta dificultad de tercera dimensión y escala a una novedosa realidad, fuera de serie, acontecimiento anunciado para estos tiempos con milenios de anticipación, por profetas, por antiguas culturas y en los textos sagrados de ciertas religiones, para lo que cabe deducir lo inminente de la experiencia, en donde individual y colectivamente se piense y actúe en grande, en función de si mismos, de sociedad y de civilización avanzada al fin. Información, seguramente facilitada por entidades que lo habrán vivenciado, lo que da pie a que se trata de una constante evolutiva en la existencia, por lo tanto, a destinos colectivos predeterminados, aquí y allá.
En conclusión, un molde mental negativo, un dogma, segrega al grueso del potencial, a la sabiduría, etc., en cada cual e impide su servicio, valores que para el ser constituye un verdadero desafío de vida rescatarlos y activarlos. Si lo logra, parabienes, cumple consigo mismo y su razón de ser de la estadía en el planeta.
En lo personal, dudo que sea la persona indicada para esto pero ya que se está, agradecido, un gran honor exponer este asunto a la luz pública, conocimiento que estará llegando en simultáneo a multitudes, entre los que me incluyo, en su defecto, ya ocupa espacio virtual en el campo, esa especie de supermercado de novedades infinitas, disponible para buscadores, seguramente proveniente de anteriores para presentes, entre los que me incluyo, y posteriores, que a su vez lo asimilarán a su particular bagaje de entendimientos, para ser expresados a su manera.
Un conocimiento que dependerá de sí mismo, de su importancia, de si es su momento, como para cobrar relevancia y repercutir en el entorno. Entonces y sólo entonces, la convivencia armónica de la fantástica magnificencia del orden natural de las cosas, en comunión con su subproducto, lo artificial. Así las cosas.
Cabe esperar que la cuestión se encuentre bien expresada, de forma clara y concisa, que las condiciones propicias estén dadas, que sea su momento, Dios mediante.
………………………
Sí que me hubiese gustado contar con esta información temprano en la vida, a los 20 o 25 años, pero bueno, más vale tarde que nunca y corresponde fluir a como están las cosas.
Varias décadas ha tomado entender y detallar este asunto, que considero aporta elementos de juicio para el análisis y así, intentar obviar valioso tiempo a personas interesadas e inmersas en el proceso. Si bien, lo más probable es que se encuentre incompleto, pero bueno, como dicen los deportistas, ganemos o perdamos, dejamos todo en la cancha y eso es importante, al menos para estar en paz con la consciencia, por ende, consigo mismo. Saludos cordiales.