19/04/2021
🔊Solicita asesoría🔊 📲
Las primeras semillas de cannabis no psicoactivo que se han comenzado a probar legalmente en suelo ecuatoriano.
El material importado por la empresa Barad se sembró en dos lotes situados en Pichincha.
Alfredo López, representante de esa firma, señala que se trata de un primer ensayo en conjunto con el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias de Ecuador (Iniap) para conocer el comportamiento que tiene esa semilla que llegó de Estados Unidos.
Ecuador abrió paso a la siembra y cosecha del cáñamo industrial y el cannabis no psicoactivo con las reformas efectuadas al Código Orgánico Integral Penal, el Ministerio de Agricultura emitió el reglamento para la emisión de siete tipos de licencias que permiten ejercer actividades comerciales con estas variedades de cannabis, a cielo abierto o invernaderos.
Las pruebas que realiza la empresa de López apuntan a certificar la semilla en Ecuador para poder comercializarla. Su plan es solicitar, para iniciar, dos tipos de licencia.
Para que la siembra y la cosecha sea legal en Ecuador, el cultivo debe tener apenas 1% de Tetrahidrocannabinol (THC), el componente que produce los efectos psicoactivos. En Estados Unidos, el límite permitido es del 0,3%.
Los ensayos se efectuarán a cielo abierto e invernadero precisamente para medir la adaptación que tiene esta semilla, que fue ingresada al país bajo un acuerdo ministerial temporal que permitía la importación de este material.
La empresa Barad -creada en el 2018- no es la única con interés en esta industria. Desde que comenzó a hablarse de la posibilidad de despenalizar el cannabis y abrir la puerta al cultivo de cáñamo industrial hay firmas que se han comenzado a constituir para estos fines o agregar a su objeto social actividades ligadas a este campo.
Según datos proporcionados por la Superintendencia de Compañías, en el Ecuador hay 705 empresas activas que tienen en su objeto social asuntos relacionados con la industria del cáñamo o el cannabis.