06/11/2015
¿Qué es el coaching?
La palabra coach significa literalmente “carruaje” o “vagón” que son objetos que cumplen la función de transportar personas de un lugar a otro. En el ámbito del coaching, el coach es quien estimula al coachee o cliente para que “transite solo/a” desde lo que es a lo que quiere ser, desde su forma de vida actual a la que anhela vivir, mediante el desarrollo de sus propios recursos personales.
El coaching es una disciplina nueva. Nació en EEUU hace un poco más de 30 años con el objetivo de incrementar el rendimiento individual en el deporte. El coach deportivo es un entrenador que facilita a un atleta o a un equipo la mejorara de su rendimiento y el desarrollo de su máximo potencial para conseguir resultados extraordinarios. Desde el deporte, el coaching fue expandiéndose como una nueva metodología para el entrenamiento y desarrollo de la excelencia personal y profesional.
El crecimiento del coaching en los últimos años ha sido vertiginoso gracias a su gran efectividad en el ámbito personal y a su adaptabilidad a distintos medios que le fueron propicios para crecer. En primer lugar, su aplicación se amplió al mundo de la empresa y, últimamente, se ha extendido a áreas como la educación, la política, la sanidad, etc.
Aunque haya quienes se esfuerzan por aparecer como padres fundadores del coaching, éste es producto y resultado de fuentes muy diversas, especialmente de la filosofía y la psicología y también de disciplinas tan variadas, como la neurociencia, la física cuántica, la teoría del liderazgo y el managment y de tradiciones espirituales como el budismo, el sufismo, el zen…etc.
La raíz primaria es la Mayéutica socrática, que es un método inductivo basado en el arte de la interrogación, cuya lógica llevaba a su interlocutor a tomar conciencia de su ignorancia, lo que producía en él una productiva inquietud y le iluminaba el entendimiento. Enfrentado a sí mismo, el interlocutor aprendía a conocerse a sí mismo. .
Sócrates decía sabiamente a sus estudiantes: “Yo no puedo enseñarte nada, sólo puedo ayudarte a encontrar el conocimiento dentro de ti mismo, lo cual es mucho mejor que traspasarte mi poca sabiduría” .
En la línea socrática, el coaching no impone, no enseña verdades, ni tesis para que sean aprendidas de memoria, no comunica doctrina alguna, sino que ayuda a la persona a aprender y a desaprender, a, a optimizar sus acciones, a confiar en su rendimiento y en su autonomía personal y, en definitiva, a mejorar su calidad su vida.
La naturaleza del coaching es compleja ya que es varias cosas a la vez: es una conversación, un arte de hacer preguntas, un proceso, unas herramientas y una metodología, pero es más que la suma de todo ello. Es una filosofía de vida. Una manera de estar en la vida. Un forma diferente de ver la realidad y de entender las relaciones humanas.
Dada su complejidad, no existe una sola definición de coaching. John Whitmore, coach británico y especialista en liderazgo, uno de los fundadores del coaching moderno nos dice que “el Coaching consiste en liberar el potencial de una persona para incrementar al máximo su desempeño. Se trata de ayudarle a aprender en lugar de enseñarle.” Esta definición deja patente que el coaching sigue el camino trazado hace más de 2000 años por Sócrates.
El Coaching es una relación personal continuada que ayuda a las personas a conseguir resultados extraordinarios en sus vidas, carreras, negocios u organizaciones. Herminia Gomà, utiliza este símil tan adecuado: el motor de esta relación es la conversación “transformadora” que ocurre en varias sesiones entre el coach y su cliente o coachee. Los engranajes de ese motor son las preguntas útiles que usa el coach para que los clientes ahonden en su autoconocimiento, en el aprendizaje, mejoren su desempeño y refuercen su calidad de vida”.
H. Gomà también nos dice acertadamente que la pregunta adecuada tiene el poder de despertar una gran fuerza de cambio y de transformación que habita dentro de todos nosotros, siempre en espera de ser desatada. Formular la pregunta adecuada y útil para el cliente, en el momento preciso es una habilidad y una de las herramientas más poderosas que posee el coach. Las preguntas cumplen múltiples funciones: permite desbloquearnos, identificar los problemas que hoy no podemos resolver, concretar los objetivos, mostrarnos caminos que antes nos era difícil ver para facilitar el cambio e inspirar el paso a la acción. Una función particularmente esencial es centrar al cliente para que se encamine al logro de su objetivo, eliminando aquello que es irrelevante.
La persona que quiere hacer coaching, acude a un coach porque percibe que en su vida personal y/o profesional viene obteniendo una cadena de resultados insatisfactorios, y reconoce que algo no funciona tan positivamente como podría hacerlo. Se ha dado cuenta que por más que intente hacer algo distinto, siempre cae en el mismo círculo que obliga a repetir conductas indeseadas que le alejan de los resultados que desea obtener. El coaching apunta a cambiar esas conductas y también a facilitar una transformación radical en la vida de la persona.
El cliente o coachee llega a comprender que los cambios que quiere hacer dependen de él y no hace recaer la responsabilidad en los demás (sabiendo que con esto evita el sufrimiento) y a entender que es responsable de sus decisiones, de sus acciones y de los resultados que obtiene y los asume.
La función del coach es, por un lado, ayudar al cliente a detectar los obstáculos y limitaciones que interfieren en el logro de los resultados previstos y, por otro, conectarle con el inmenso poder transformador que posee. Le proyecta a la vida de forma distinta, hasta convertirse en un observador diferente de sí mismo y de su entorno. Comienza a interpretar las cosas, la vida de forma distinta, a responder frente a ella de forma diferente y a actuar de una forma más efectiva. Por tanto, de esta experiencia, la persona sale siendo distinta de lo que era.
Con el compromiso que adquiere el cliente con su propio proceso de cambio y con el apoyo del coach, el coachee podrá moverse en una determinada dirección, desplegando todo su potencial, hasta conseguir mejores resultados que pueden llegar a ser extraordinarios. En este proceso, ha tendido oportunidad de aprender a conocerse auténticamente, a ver la realidad de forma diferente y más beneficiosa para él, a tomar las riendas de su vida, es decir a responsabilizarme de su vida y liderarla.
El taller vivencial “construir una vida valiosa” está basado en el self coaching, que es el proceso de trabajo que hace una persona consigo misma, haciendo servir las herramientas y técnicas que se utilizan en los procesos de coaching PERSONAL. A diferencia del coaching personal “puro”, en el self-coaching la persona aprende a usar por ella misma las herramientas del coaching para explorar por su cuenta vías para alcanzar sus objetivos. Aprende a hacerse preguntas que nunca antes se había hecho con el fin de obtener un reflejo fiel de su interior y sacar lo mejor de sí mismo para ponerlo al servicio del logro de sus metas deseadas.
El “self” o “Auto Coaching” no pretende substituir al coaching personal, la habilidad del coach para despertar las motivaciones del individuo y la interacción humana coach-coachee hacen del coaching una herramienta rica y completa. Pero también es cierto que no podemos ni hemos de tener un guía toda la vida. Tarde o temprano necesitaremos ser capaces por nosotros mismos de reflexionar y activarnos, desarrollando todo nuestro potencial de crecimiento.
En este curso no les ofrecemos soluciones a los problemas de su vida. Para lo que sí le servirá es para aprender a utilizar un conjunto de herramientas para explorarse a sí mismo, para simplificar y clarificar sus problemas y confusiones, y para ayudarle a descubrir sus propias respuestas a esos problemas. El self coaching puede ayudarle a descubrir su propia realidad, su propia existencia, su propia humanidad, y a sentirse más cómodo en ella.
Puesto que en el self coaching no tengo un coach personal que me acompañe de forma directa en mi camino de desarrollo personal. Como un autodidacta de mi vida y de mi ser, yo me descubro, yo aprendo, yo me acompaño, yo me motivo, y yo consigo llegar a donde me propuse, yo consigo mi meta u objetivo.
Por tanto, las personas asistentes constituyen el centro de este taller. Los coaches partimos del convencimiento de que cada persona es un ser con un potencial de recursos propios enorme para resolver las situaciones y problemas a los que se enfrenta diariamente en su vida personal y profesional. Las «herramientas» del coaching están ahí para contribuir a ello, a condición de utilizarlas bien. El coach está ahí para ayudarles a concretar sus proyectos, a dar dinamismo a su vida. ¿Quiere sacar todo su potencial y mejorar su rendimiento? ¿Quiere ser la mejor versión de usted mismo? ¿Quieren construir una vida valiosa? Este es su taller, le invito a matricularse en él. Le invito a emprender un viaje a través de experiencias que le mostrarán perspectivas y maneras más útiles de ver e interpretar el mundo, y de formas más efectivas de actuar en él. Siempre estamos a tiempo de convertirnos en nuestras propias locomotoras, caso contrario seremos vagones de otros trenes.