18/05/2026
En 1972, el 4to Rey de Bután Jigme Singye Wangchuck soltó una frase que dejó en shock al mundo: “La Felicidad Interna Bruta es más importante que el Producto Interno Bruto”.
Mientras el resto del planeta se destruía compitiendo por números, este pequeño reino creó un sistema donde la ecología, la paz social, la salud gratuita y el buen son leyes estrictas. Si un proyecto multimillonario amenaza la tranquilidad de su gente, se rechaza. El dinero jamás está por encima del bienestar.
En un entorno donde a veces sentimos que la camina en la dirección opuesta, donde la incertidumbre, la inseguridad y las crisis institucionales nos quitan el desvelo, el caso de Bután deja de ser una "curiosidad" y se convierte en una necesidad de debate urgente.
Nos demuestra que el colapso de una sociedad no es inevitable; es el resultado de las prioridades de quienes la gestionan.
¿Crees que en América Latina estamos listos para exigir un cambio de prioridades, o el sistema actual ya no tiene retorno?