16/11/2022
Todos podemos dar un curso de algo.
Creemos que tenemos que ser unos expertos para poder ayudar a aprender a otros. Falso.
Si tu aprendes algo de esta cuenta, que sepas que yo aprendo de quién está más adelante que yo. Y eso, al infinito. Debes ubicarte en el mapa.
Soy miembro fundador de La Corvata, por ejemplo. Aprendo muchísimo de una comunidad de creativos que complementan muchas de las áreas que más necesito.
Piensa, ¿quiénes podrían aprender de mí? No tengas miedo de lanzarte a compartir lo que sabes y lo que es tu área de experticia. Es una experiencia que profundizará tu conocimiento y lo expandirá. Es la única forma de que seamos una red de conocimiento.
Haz la prueba, atrae tu público con mucho contenido gratuito, anuncia un webinar, vende tutorías o cursos. No necesitas esperar.
No sabes cómo comenzar?
- Comienza con quien tienes confianza, familiares, amigos.
- Gana confianza, corrige y mejora. Luego lánzate a pedir recomendación para llegar a los amigos de amigos.
- Tu confianza crece, desecha lo que sobre y concéntrate en lo que funciona.
Ahora podrás empezar a proponerlo a los desconocidos, esos que te conocen solo a oídas. Ofrécelo gratis primero, aprende y vuelve a mejorar, hasta que un día vas a validar el interés real en el tema pidiendo que te paguen.
En todo este proceso, sin importar el “éxito” del asunto, habrás aprendido un montón. Tu yo de ahora es mucho mejor que el del pasado.
Tu confianza te servirá a la hora de negociar sobre tu trabajo, mejorarás tu enfoque y prestarás atención a detalles que sientes más relevantes. ¿Qué esperas para enseñar a los demás?
̃o