01/07/2026
Después de la eliminación de Ecuador, el debate se centró en encontrar un responsable.
Algunos señalan al director técnico.
Otros a los jugadores.
Y esa reacción me hizo pensar en algo que también veo todos los días en las organizaciones.
Cuando un equipo no alcanza sus resultados, la primera tendencia es buscar culpables.
Pero quizá la pregunta más importante no sea: ¿quién falló?
Quizá la verdadera pregunta sea:
¿Qué ocurrió con el liderazgo para que ese talento no se transformara en desempeño colectivo?
Porque tener personas talentosas no garantiza grandes resultados.
El talento necesita dirección, confianza, conversaciones difíciles, decisiones oportunas y un líder capaz de alinear fortalezas distintas hacia un mismo objetivo.
El talento explica el potencial.
El liderazgo convierte ese potencial en resultados.
¿Tú qué opinas? Cuando un equipo lleno de talento no logra su objetivo, ¿dónde crees que empieza la responsabilidad del líder?