29/05/2026
En una casa en Bronshoj, Dinamarca, el ático fue una vez un espacio intermedio sin usar. Hoy, se ha convertido en la parte más definitoria del hogar 🌤️
En los extremos opuestos del ático, dos mundos tranquilos, ahora existen uno a lado del otro: una oficina en casa para él y un estudio de yoga para ella. Ambos con forma de luz, ambos conectados por la calma.
Grandes ventanas de techo atraen la luz del día en lo profundo del espacio, haciendo que el ático se sienta más brillante, más alto y más abierto durante todo el día.
Lo que una vez fue olvidado esos metros cuadrados ahora se siente como un sitio completamente nuevo en la casa.
Una escalera permanente desde el dormitorio de abajo lo une todo, convirtiendo una simple conversión en una extensión natural de la vida cotidiana 🌿