07/01/2019
DISTENSIÓN ABDOMINAL.
En muchas ocasiones, la distensión abdominal constituye un síntoma de alguna patología o de algún trastorno digestivo. Sin embargo, en la mayoría de los casos, unas modificaciones en los hábitos dietéticos serán suficientes para acabar con el problema de la tripa inflada.
Las mujeres son las que más refieren este problema pero no es exclusivo del s**o femenino.
Es una afección en la que el abdomen (vientre) se siente lleno y apretado. El abdomen puede lucir hinchado (distendido).
Causas
Las causas comunes incluyen:
Deglución de aire
Estreñimiento
Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE)
Síndrome del intestino irritable
Intolerancia a la lactosa y problemas para digerir otros alimentos
Comer en exceso
Proliferación bacteriana en el intestino delgado
Aumento de peso .
Puede tener distensión si toma el medicamento oral para la diabetes acarbosa. Algunos medicamentos o alimentos que contenga lactulosa o sorbitol pueden causar distensión.
Los trastornos más serios que pueden causar distensión son:
Ascitis y tumores
Celiaquía
Síndrome de evacuación gástrica rápida
Cáncer ovárico
Problemas con el páncreas que no produce enzimas digestivas suficientes (insuficiencia pancreática)
Las causas que pueden provocar un vientre hinchado no son las mismas para todos. Aquí van algunas soluciones de las más frecuentes.
intolerancias alimentarias: algunas personas no son capaces de digerir ciertos componentes de los alimentos como la lactosa, fructosa, sorbitol, gluten, etc. Al no poder ser digeridos siguen su camino por el intestino y son el alimento de diferentes bacterias intestinales provocando dolor abdominal, diarreas y gases.
Solución: ponerte en manos de un médico especialista que te haga las pruebas necesarias para verificar la intolerancia y también de un dietista-nutricionista que te marque unas pautas para que al eliminar ciertos alimentos de tu dieta no tengas déficits nutricionales.
Síndrome del intestino irritable y enfermedad de Crohn: forman parte de las denominadas enfermedades inflamatorias intestinales que se caracterizan por lesionar el intestino alterando su funcionamiento y provocando diarreas, estreñimiento, dolor abdominal, hinchazón y gases.
Solución: al igual que en el caso de las intolerancias alimentarias es importante un buen diagnóstico y el asesoramiento por parte de un dietista-nutricionista que paute la alimentación idónea en cada caso.
Dispepsia: son molestias o dolor en la parte superior del abdomen acompañado de náuseas, hinchazón abdominal, acidez, digestiones pesadas, saciedad precoz, eructos, regurgitaciones y vómitos.
Solución: comer despacio y poca cantidad de comida más veces al día, evitar un exceso de grasa en las comidas, perder peso si es necesario y abstenerse del alcohol.
Exceso o falta de fibra en la dieta: la fibra es el principal componente de las heces y se ha de tomar en su justa medida. Así pues, un exceso de fibra puede aumentar el tránsito intestinal y provocar diarrea, y al contrario la falta de fibra disminuye el tránsito intestinal y causa estreñimiento. Ambas situaciones provocan hinchazón, gases y dolor abdominal.
Solución: consumir diariamente cereales integrales, frutas y verduras, asegurando 1,5-2 litros de agua al día. Sin olvidar incluir mínimo de 2 a 3 veces a la semana legumbres ¡Ojo! Introduce los alimentos ricos en fibra progresivamente para que nuestro cuerpo se vaya acostumbrando poco a poco y no se forme un tapón.
Gases y alimentación: como hemos visto, las causas anteriores provocan gases pero ciertos alimentos y como los comemos también influye.
Solución: evitar el consumo de verduras flatulentas (col, coliflor, brócoli, alcachofas, pimientos…), pan caliente, pasta o legumbres al dente, edulcorantes artificiales (manitol, sorbitol, xilitol), bebidas alcohólicas y con gas (refrescos, agua con gas…) y procurar tomar las legumbres sin piel o por el pasapurés (cremas, purés, hummus…). También no hacer comidas copiosas y ricas en grasas, comer despacio, masticar bien y con la boca cerrada, evitar hablar mientras comemos y no beber con pajita o tomar sorbos de la superficie de una bebida caliente.
Ruptura de los músculos abdominales: puede ser en algunos casos también una causa. Los músculos son incapaces de contener la masa abdominal y provocan “tripa”. Se puede deber al embarazo, perdida rápida de peso o tendencia a la flacidez.
Solución: hacer que la actividad física forme parte de tu vida cotidiana y evitar el exceso de peso controlando tu alimentación.
Ciertos medicamentos también están indicados en esta patología en dependencia de la causa, por lo que deben ser prescritos por el médico.